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Zanky Potter y "El Ñoño de Azkaban" -Cap.22- ÚLTIMO CAPÍTULO


Capítulo 22: Más loros mensajeros

Zanky y Jermayoni entraron corriendo al castillo. Por los pasillos no había nadie, ya era de noche y posiblemente todos estuvieran o en la sala común o cenando en el Gran Comedor. Por poco no les sorprendió Chito, el mono polstergeist, que estaba incendiando el aula de Estudios Muggles. Corrieron en dirección a la enfermería pero se detuvieron de seco. Tita iba por un pasillo con el primer Ministro. Los chicos se escondieron tras un tapiz.

- Pues prepárese Tita, los de El Profeta querrán hacerle entrevistas por salvar a los niños de los dementores. Y además...

- Eso no entraba en el acuerdo, a mí me das la pasta por haber atrapado al Bac ese y san se acabó, que después me lee mi familia y se piensa que me he vuelto pija... no me mires así, que mis parientes galos compran El Profeta, pero no para leerlo precisamente... - Tita ocultó dar más detalles - Bueno, vamos a por los pollos al Gran Comedor, que mi Zanky tiene hambre, y de paso a ver si encuentro una bolsita de pipas caducadas para Jermayoni...

Tita y el primer ministro bajaron las escaleras hacia la planta baja y Zanky y Jermayoni vieron a Charlie a lo lejos salir corriendo en dirección contraria a la enfermería. Zanky detuvo un momento a Jermayoni, dio un golpecito en una piedra del muro y ésta dejó un hueco en la pared, dejando ver una magdalena.

- Ya está, volvamos a la enfermería.

Doblaron una esquina y allí vieron a Dumbledore cerrar la puerta de la enfermería. Se giró haciendo eses hacia ellos.

- ¡¡Fiesta!! hip hip - parecía que le habían dado un susto - ¡Córcholis! juraría que... ahí dentro y... uy, creo que he bebido demasiado esta noche, hip, hip. Por cierto, acordaos de liberar a Black, a ver si engorda y vuelve a ponerse cachas, hip. Yo me voy a la cama... - Cuando el director se alejó por un pasillo le oyeron gritar. - ¡¡Charlieeeee!! ven guapetón, hip, que tengo unos muebles en mi despacho que mover.

Zanky y Jermayoni entraron en silencio a la enfermería. Zanky se tumbó en su cama y Jermayoni se sentó en la silla de ruedas, como si nada hubiera pasado, esperando a que Tita y el primer ministro regresaran con la cena. Pero volvía Tita sola.

- Toma Zanky, te he traído cuatro pollos por si acaso, y aquí tienes la tortilla, ea, come, come. Y para ti... Jer-ma, toma estas pipas, para que después digas que soy mala.

- Gracias Tita - Jermayoni recibió el paquete de pipas que Tita le había lanzado a la cara.

- ¡Pero cómetelas!

- No, es que... no tengo hambre...

- ¡¡QUE TE LAS COMAS!!

El primer ministro entró corriendo a la enfermería, con la cara manchada de negro.

- No me diga más, ¿ha visto lo bien que prende fuego mi Chito, verdad? si es que es más rico... - Tita puso cara de orgullo.

- No, no - el ministro parecía que le costaba respirar - el incendio ya está sofocado, es... - se detuvo un momento - es Sirius Black, ¡¡se ha escapado!!

- NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO - Tita salió corriendo a toda velocidad con el plato en la mano hacia la torre donde debería estar Sirius. - FIFÍIIIII CÓDIGO LILAAA, ¡¡¡¡CÓDIGO ULTRALILAAAAA!!!! ¡¡¡¡QUE NOS QUEDAMOS SIN LA PASTA!!!!

El primer ministro salió corriendo hacia el despacho de Dumbledore y Zanky se quedó solo con Jermayoni en la enfermería, rodeados de Jana, que seguía sedada; de Dracon, que estaba vendado de arriba abajo, y de Ron, que estaba volviendo en sí.

- Qué... ermm... ¿dónde estoy?

Zanky y Jermayoni ni le respondieron, estaban cenando los pollos que Tita había llevado.

- ¡Eh! dadme pollo, tengo hambre... por cierto... ¿qué ha pasado? lo último que recuerdo es que Sirius quería matar a mi tejoncito... ¿dónde está mi tejoncito? ¿está bien?

- ¿No vef que eftamos comiendo? ¡anda y duérmete, pesao!

- ¡¡Quiero a mi tejoncito!!

Jermayoni estaba perdiendo la paciencia. Aquella noche se le había acumulado mucho estrés, sumado al trauma de haber sacrificado a su Mimosita. Se limpió la boca y las manos, fue hacia Ron con cara de odio y comenzó a abofetearle.

- Te he dicho que - plas - nos dejes - plas - cenar - plas plas - ¡¡¡TRANQUILOS!!! - plas plas plas plas plas. - ¿Qué parte no entiendes, cerebro de mosquito? iiiiiish, es que.... de verdad, o sea, ¡¡qué paciencia!! ¡¡QUÉ PACIENCIA!!

[...]

A la mañana siguiente, y tras el visto bueno de la enfermera del colegio, Zanky, Jermayoni, Ron y Jana decidieron llevarse el desayuno a los terrenos del castillo y desayunar al aire libre.

- Ains xiquillo, que hoy tengo er castin d'OT, ¡¡qué nervio!! ya m'han dixo mi padre que como consiga entrá en OT me compran un xalé en Graná. Yo é que soy de Sevillia, ya sé, ya sé que no me se nota apena el asento andalú, pero e que yo soy una xica mu curta y sé poné er asento que quiera, ¿a que no habíais adivinao que soy andalusa? ¡¡ei!! eperarme xicos, ¡¡¡eperarme!!! ¡¡que se me caen de la bandeja lo do kilo de tarta de xocolate lai!!

Se sentaron a la sombra de un abeto, y nada más hacerlo un ave que estaba en el árbol lanzó un regalito a Ron.

- Puaj, qué asco... ¿me dejáis una servilleta?

- No.

- Vaaa, no me hagáis ir a por una al Gran Comedor, que tengo aún la herida en la pierna...

- Que no - Jermayoni le miró de muy mal genio, mordiéndose el labio inferior.

- Jo - Ron se levantó de vuelta al castillo cojeando a por una servilleta. En ese momento más pájaros dejaron caer su regalito sobre el desayuno de Ron, a los que se les unió Fifí, desde detrás del árbol.

- Jua zú.

Mientras desayunaban vieron a Tita cabizbaja caminando hacia el castillo, se detuvo a su lado y saludó sin mucho ánimo.

- Hola a todos... ains... otro año de vacaciones al pueblo... allí todos me tratan de pija por vivir en un castillo, en fin... ya las dejaré pelonas, sobre todo a mi prima Chonche... qué ganas le tengo... - Tita dio un puñetazo en el tronco del árbol y todos los pájaros salieron volando, y Fifí se fue corriendo hacia la cabaña. - Ayer vieron al pervertido de Lupino como Dios lo trajo al mundo durmiendo en la puerta del Gran Comedor. Los padres no tardarán en mandar lechuzas pidiendo que despidan al profesor exibicionista... pero de todas formas ya se va del castillo... se lo tiene bien merecido. Voy a desayunar, a ver si veo en qué estado llegó ayer Dumbledore, que intentó animarme a las cinco de la madrugada y el único que se animó fue él con mi botella de whisky... iré a ver si ha dormido...


Tita entró al castillo en dirección a las escaleras mecánicas. Zanky desayunó muy rápido para ir a hablar con el profesor Lupino, dejó a Jermayoni con Jana y Ron bajo el árbol y entró al castillo. Atravesó algunos pasillos hasta que se topó con Ernie, que estaba ahí sentado, con cara de haber pasado hambre, sed y frio y en ese momento Zanky recordó: le había dicho a Ernie que le esperara ahí el día que escapó a Hogsmeade bajo la sábana invisible y se había olvidado por completo de pasar a recogerle.

- ¡¡Zanky!! Zanky, ¿estás bien? - Ernie parecía muy preocupado - pensé que te había pasado algo, como no venías a buscarme...

- Lo siento Ernie, pensé que sabías volver a la sala común...

- No me atreví a moverme de aquí, afortunadamente algunos pensaron que estaba pidiendo limosna y me traían bocadillos.

Zanky llevó a Ernie a la enfermería, que le venía de paso hacia el despacho de Lupino, almenos Ernie dormiría en una cama, algo que llevaba sin hacer durante meses.

Llegó al despacho de Lupino y entró sin llamar.

- ¡Espera Zanky! ¡¡Que estoy sin peinar!! FUERA.

Zanky cerró la puerta del susto y esperó fuera veinte minutos hasta que el profesor le dio permiso. Entró al despacho y Lupino ya estaba peinado, con su impecable flequillo de siempre, sin una mota de polvo en su despacho, y eso que estaba haciendo el equipaje.

- Erm... profesor, no puede irse del colegio, no es justo.

- Tranquilo Zanky, estoy acostumbrado, en la comunidad mágica ser un hombre lobo es ser una arruga en una camisa recién planchada...

- Ah, pensé que era porque estuvo durmiendo desnudo en el Gran Comedor...

- No, no, eso es un problema que estoy tratando con psicólogos. Afortunadamente tenía la sábana invisible... toma, es tuya, la he lavado con Perlán, verás qué suave está, lo que no sé es si está arrugada, como no se ve... y en cuanto al mapa de los Marujos... toma, ya no seré tu profesor, así que me importa bien poco si te metes en problemas o no.

- Ah, entonces me alegro que te vayas...

- ¿Como dices Zanky?

- Que... que que pena que le despidan...

- No, no me despiden, me voy yo. Tita ha estado esta mañana temprano llamándome de todo en el Gran Comedor, y ya he oído a varios alumnos decir por los pasillos que soy un marciano cruzado con un caniche... en fin, el cotilleo es el cotilleo, y no se puede luchar contra el sistema... además he estado recibiendo loros bomba de parte de la mafia de Hogwarts... así que me voy para no causarle más problemas a Dumbledore.

Lupino abrió la puerta y dio un salto hacia atrás. Una voz lúgubre le hablaba desde el pasillo.

- Hola Lupinooo.

- ¿P-profesor Dumbledore? Vaya, qué sorpresa... ya tengo las maletas listas, mandaré que las recojan, yo me marcho ya, me voy antes de que lleguen los loros con las quejas...

- Sssh, no grites Lupino, que tengo la cabeza que me va a estallar - Zanky se asomó y vio a Dumbledore, en su pijama rosa chillón y con su gorrito de Snoopy fucsia, con los ojos prácticamente cerrados, con ojeras enormes y caminando arrastrando los pies. Tras él estaba Tita, sujetándole por la espalda.

- ¡Zanky! ¿QUÉ LE HAS HECHO A MI ZANKY, SO PERVERTIDO? - Tita soltó a Dumbledore para apalizar a Lupino, pero al ver que Dumbledore se caía, desistió.

- Nada Tita, ha venido él solito, lo juro, lo juro.

El profesor Lupino salió con una pequeña bolsa de viaje, se despidió y caminó por un pasillo. Tita giró a Dumbledore para que lo viera irse. Zanky aprovechó que Tita parecía enfrascada en sus pensamientos, ya que movía los labios y hacia gestos extraños mirando hacia el techo, para hablar con el director.

- Profesor Dumbledore... tuve que haber matado al tejoncito cuando tuve oportunidad, ahora se ha escapado y volverá con lord Voldiport ¿verdad?

- Sssh, no grites... ¿de qué me hablas?

- Si, tiene razón, almenos he conseguido averiguar la inocencia de Sirius...

- ¿Qué córcholis...?

- Si, es verdad, también le salvé de la muerte, pero no entiendo lo que me dice... ¿cree que Pepigru tiene una deuda conmigo por haber impedido que le mataran en la casa de los gritos?

- Estoy peor de lo que me pensaba, no me entero de nada...

- Entonces confiaré en usted, gracias director. - Y así Zanky se alejó de Dumbledore y Tita, camino a los terrenos de Hogwarts.

[...]

Dos días más tarde estaban todos en la estación de trenes de Hogsmeade. Zanky, Ron y Jermayoni estaban rodeados de sus maletas, más de la mitad eran de Jermayoni. A lo lejos vieron a Tita acercarse.

- Hola chicos... niña, - miró a Jermayoni de refilón - mi Fifí ha tocado fondo, primero Lupino la engaña, y ahora la rechazan en el casting de OT... pobrecita mía... en fin, me la voy a llevar al pueblo, que allí se lo pasa pipa con los jabalises... por cierto Jerma... - Tita ahogó una sonrisita pícara - ese niño con boina te está mirando mucho...

Se giraron, y vieron a un chico con boina y barba de varios días, con su bastón y chaleco... tenía un aire de pueblo, y hacía gestos raros a Jermayoni con los ojos, cuyas cejas estaban muy pobladas.

- Oh no, Enrique no...

- ¿Quién es?

- Enrique Alfarero, de Gryffindor, lleva unos días haciéndome ojitos, espero que el curso próximo se haya olvidado de mí. - Jermayoni se tapó la cara con el pelo.

- Aiiii que disgusto má grande madreeee - Jana llegó medio llorando - que no m'han cogio los der castin d'OT. Yo, que les he cantao la Macarena, er Xiqui Xiqui y er Aserejé juntos, y na, que m'han dixo que no tengo madera de cantante, pero ejque no sabía que teníamo que ir ar casting con un madero, eto é injusto, INJUSTOOOOO, so fasiiiissstaaaaaaasssss. Buaaaaa, nesesito mis aniseteeeee.

El tren comenzó a traquetear, todos comenzaron a subir, pero Tita detuvo a Zanky.

- ¡¡AI MI ZANKY QUE SE ME VA OTRA VEEEZ!! Pero te voy a pedir un favor, si comienza a salirte el bigotillo no te afeites, que me hace ilusión enseñarte. Tú cómprate una navaja del 4 y mucha micromina y la Tita te enseña... ¿no ves lo afeitadita que va siempre mi Fifí?... en fin, ahora si... toma - Tita sacó unas galletas de su bandolera - todas para ti, y no le des a la Jerma ¿eh?... Ui, adios Zanky... - Tita salió corriendo hacia el fondo de la estación - ¡¡Nene!! ¡¡NENE!! el de la boina, tú, si tú, espérate un momentito anda... ¡¡No corras!! ¡¡Que no te voy a hacer nada!! hay que ver, qué fama tengo...

Desde el tren, ya sentados en un departamento, vieron desde la ventana a Dracon, vendado y caminando con ayuda de unas muletas. Tita, disimuladamente, corrió hacia él, le hizo la zancadilla y le dijo que tuviera más cuidado por donde caminaba.

Por fin el tren comenzó a alejarse de la estación. Tita corrió junto al tren hasta que vio de lejos al hijo de Rogelia. Zanky se puso cómodo en su asiento, en el mismo compartimento que Ron, Jermayoni y Jana, que ya estaba durmiendo gracias a los anisetes que la dejaban embobada.

A medio camino, un periquito verde se coló por la ventana. Llevaba una carta para Zanky, y estaba llena de lágrimas secas.

"Querido Zanky.
Estoy en casa de una anciana muggle que colecciona chuchos abandonados... no me puedo quejar, almenos como sus sobras. Me dejaré ver lejos de Hogwarts para que no se preocupen por ti. Por cierto, te regalé la escoba nueva este curso y no me dijiste nada, ¡hay que disgusto más grande!.

Te he firmado el consentimiento para que el curso que viene puedas ir a Hogsmeade, te aconsejo una panadería donde hacen unas magdalenas riquísimas, no sé si la conoces... y si quieres ponerte en contacto conmigo manda al periquito, él sabrá dónde encontrarme. Por cierto, ya que Ron se ha quedado sin mascota, puede quedarse con él, si quiere...

Firmado:
Papi Sirius."

- ¿Qué dices Ron? ¿Te quedas con el periquito?

El periquito estaba mordiendo la oreja de Ron, pero aparentemente sólo le hacía cosquillas.

- Jajaja, si, claro, es muy gracioso, y no hay peligro de que me saque los ojos... ¡AI! No, suelta, suéltame la pestañaaaa. - Ron estiró del periquito para evitar que le sacara un ojo con las patas - Por cierto Zanky, este verano tienes que venir a mi casa, ¡no te puedes perder el campeonato de Quidditch! es el mundial.

"Plaaaaaaaaas"

- Joooooo, Jerma, ¿Qué he hecho ahora?

- Nada, que se me había olvidado que hace unos meses me habías dado un guantazo, pues nada, que no me gusta deber cosas... ¡¡POR FIN!! Cobertura - Jermayoni se puso como loca a teclear mensajes en el móvil.

En ese momento vieron pasar a Enrique Alfarero, con su boina y su bastón, frente a la puerta. Lanzó a Jermayoni una mirada un tanto seductora con sus enormes cejas, y continuó por el pasillo. Jermayoni se quedó mirando la puerta con cara de preocupación.

- Esto me da mala espina...



FIN

Por ahora...

Zanky Potter y "El Ñoño de Azkaban" -Cap.21-


Capítulo 21: El Secreto de Jermayoni

Zanky estaba acostado y tenía los ojos cerrados, pero oía lo que pasaba a su alrededor. Oía las voces de Tita y del primer Ministro discutiendo.

- Esto no hubiera pasado si no tuviérais los salarios tan bajos, pero claro, preferís tener en Azkaban dementores antes que galos, claro, como ellos trabajan gratis a cambio de almas... claro, encima os tienen que agradecer trabajar gratis.

- No Tita, es una cuestión de seguridad y...

- Claro, claro, y a los galos que nos den, ¿y al final quién ha atrapado al caco ese, eh? ¿quién? ¿quién? ¿el dementor que casi pervierte a mi Zanky? Noooo, la Tita. A ver si arreglamos un poco las cárceles, que están llenas de pervertidos con capa, y no me refiero a los presos...

- Entiendo tu postura, pero piensa en que...

- Donde haya una gala bien hecha y derecha que se quiten los dementores, ¡hombre ya! - Tita hacía ruido con algo, parecía que estuviera batiendo con un tenedor - Bueno... ¿y cuánto era la recompensa por capturar a ese asesino? que conste que no lo he matado para cobrar la recompensa, que una tiene sus proyectos, que quiero hacerle un baño a mi Fifí, que cada vez que usa el mío me lo deja lleno de pelos, la muy cochina...

Zanky abrió los ojos y vio a Jana en la cama de al lado, parecía sedada, porque tenía los ojos medio abiertos, uno más que el otro, y le colgaba de la boca una babilla translúcida. En la cama de enfrente pudo ver a Ron, vendado de cintura para abajo y con un casco puesto en la cabeza, todavía inconsciente. Jermayoni estaba sentada en una silla de ruedas, con la cabeza vendada dejando ver solo el rostro, y estaba atendiendo a la conversación entre el ministro y Tita. Tras Jermayoni había una cama ocupada por Dracon, lleno de escayolas y muy sangriento, estaba inconsciente.

- ¿Y qué dice que le ha pasado al hijo de Lucius?

- Pues nada, que me lo he encontrado así ahí en medio del bosque, si es que claro, se meten ahí sin permiso y después les pasa lo que les pasa... hay que bajarle por lo menos 5000 puntos a Ravenclaw.

- ¿No era Slytherin?

- No, no, Ravenclaw... ¡¡¡¡AI MI ZANKY QUE YA SE HA DESPERTADO ÉL MADRE!!!! ¿Quieres una tortillita? estoy batiendo los huevos, ahora mismo te la hago, y mientras cómete ese chocolate que hay en tu mesilla, te sentara bien, cielo.

Zanky se giró hacia la mesita y vio tres bolsas enormes llenas de tabletas de chocolate.

- Mírale ¡qué palido está! pobrecito, tendrá hambre, ahora mismo te traigo tres pollos recién hechos ¿eh? ahora vuelvo, señor Ministro, delante de mí - Zanky se fijó en que Tita tenía al primer ministro encadenado a ella - Que usted no se va de aquí hasta que no vea los galeones prometidos...

Zanky se incorporó y Jermayoni se le acercó en cuanto Tita salió por la puerta.

- Zanky, no veas qué fuerte o sea, qué fuerte, qué fuerte ¡qué fuerte! - Jermayoni tenía cara de procupación, más allá del cotilleo.

- ¿Por qué han sedado a Jana? si solo se desmayó...

- No, si después despertó, pero empezó a darle a los anisetes y ya ves como se ha quedado... pero Zanky, o sea... ¡¡que tienen a Sirius!! está en el aula de Encantamientos bajo llave, esta noche mismo los dementores le van a dar el b... el be...

- ¿Beso?

- Si, eso - Jermayoni ahogó una arcada - tenemos que hacer algo, o sea, es inocente.

- ¿Y qué te ha pasado en el pelo?¿Por qué lo tienes vendado?

- A mí nada, y no vuelvas a preguntarme más por mi pelo ¿quieres? - Jermayoni hablaba muy en serio. - ¿Qué hacemos? ¡¡¡Qué hacemos!!! el Ministro no me cree, y encima Tita le ha dicho que no me crea, que me invento las cosas, sólo quiere la recompensa...

- No fé qué pofemos afer... afí sin comef nafa no fe me ocurre...

En ese momento se abrió la puerta de la enfermería y Jermayoni, instintivamente, se cubrió con las manos la cabeza y agachó el cuello, pero volvió a bajar los brazos en cuanto vio que era Dumbledore, con las mejillas, orejas y la nariz coloradas, una sonrisita tonta, y caminando haciendo eses.

- Hip, ¿Charlie? ¿Estás por aquí Charlie? Hip, Hip - Zanky vio como Charlie salía huyendo al final del pasillo - Vaya, me he vuelto a equivocar, hip.

- ¡¡Profesor Dumbledore!! ¡¡Tiene que ayudarnos!! - Jermayoni se le acercó desesperada - Sirius es inocente, fue Colagusano, que era el tejoncito de Ron, ¡¡son animagos!! Sirius es inocente, ¡¡no permita que le den el beso!!

- Hip, hay que ver lo que ha perdido ese chico, cuando yo lo conocí antes... 20 años... ¿o fueron 30? no sé... el caso es que tenía unas piernacas... y unos brazotes.... hip... oi, que me pongo rojo de pensarlo... y ahora... le acabo de ver y no le entendía hip, hip, hablaba con un pañuelo en la boca...

- ¡¡Pero tiene que creernos!! ¡¡Por Charlie!!

- ¡¡Hip!! Me has convencido jovenzuela, ¡¡ve a rescatarle!! usa el gritatiempos ese en silencio, venga, ¡¡va!! ¡¡¡¡fiesta!!!! - Dumbledore salió de la enfermería cerrando la puerta y bailando.

Jermayoni se puso seria, miró a Zanky fijamente y sólo de dijo:

- Zanky, comienza la misión de rescate. ¿Estás preparado?

- Espera. - Zanky fue hacia la ventana, dio un golpecito a un ladrillo y de un escondite sacó una magdalena. Se la guardó en el bolsillo y volvió junto a Jermayoni - Listo.

Jermayoni sacó de su cuello un collar extraño, tenía forma de reloj de arena circular, le dio tres vueltas y se lo pasó por su cuello y por el de Zanky. Zanky quiso tocarlo pero Jermayoni le dio una palmada en la mano.

- Toca esto y es lo último que haces en la vida, o sea, como se pierda una sola de sus mil quinientas piedras preciosas en miniatura no lo cuentas.

Todo a su alrededor comenzó a moverse de forma extraña, se vio a sí mismo llegando a la enfermería, todo pasaba muy rápido hasta que se detuvo.

- ¡¡Corre!! ¡escondámonos aquí! - Jermayoni abrió una puerta de un pasillo, era un escobero - No, aquí no, mejor busquemos otro sitio...

Tras lograr esconderse en un aula vacía, Jermayoni le explicó a Zanky qué había sucedido.

- Verás, o sea, esto es un giratiempos, ¿a que es mono? me lo dieron a principio de curso para poder ir a las clases y a mis tratamientos de belleza aunque fueran a la misma hora. Son muy raros y peligrosos, porque cuando estás en el pasado, como ahora, no puedes hacer nada, tienes que pasar desapercibido, o sea, y claro, para una chica tan fashion como yo eso no es nada sencillo... Ahora - miró por la puerta medio abierta - debemos rescatar a Sirius, a esta hora estábamos de camino a la cabaña de Tita... ¿Zanky?

- Aquí eftoy.

- Bien, vamos allá.

Bajaron las escaleras automáticas hasta llegar a la salida del castillo, y continuaron hacia la cabaña por el linde del bosque, escondiéndose entre los árboles.

Mientras bajaban oían los pasos de ellos mismos por la ladera, bajo la sábana. Se detuvieron frente a la huerta, repleta de cuervos, de Tita, detrás de unos árboles del bosque. Oyeron como llamaban a la puerta y cómo Jermayoni salía bajo la sábana mientras Tita abría.

- Entra aquí pija o te corto el cuell... ¡¡Hola Zanky!! ¡¡Hola Ron!! ¿Qué hacéis aquí? qué... sorpresa... jijiji, jijijiji.

Zanky se quedó de piedra, se vio a si mismo cuando se quitó la sábana invisible, era increíble, no se recordaba así, almenos no pensaba que se viera así desde fuera... realmente Jermayoni le había influenciado mucho en estilismo, de hecho, pensando en eso, Zanky bajó la mano con la que estaba recolocándose el flequillo.

- Jermayoni...

- ¿Si Zanky?

- ¿Estamos ahí dentro pero también estamos aquí?

- Si Zanky, y no nos pueden ver, es muy peligroso, ya me lo dijo Dumbledore, dice que él, por accidente, se vio a sí mismo usando un giratiempo y dice que desde entonces sus gustos cambiaron radicalmente... imagino a qué se refiere.

- ¿Ah si? ¿dejaron de gustarle las magdalenas?

- No Zanky, o sea, ya sabes... Dumbledore es...

- ¡¡¡QUE TE LO PONGAS!!! - se oyó el grito de Tita dentro de su cabaña.

Zanky miró hacia el lago, allí vio a Fifí, dándose el lote con el chucho, que era en realidad su padrino, los dos mojándose los pies, y Sirius parecía intentando convencer a Fifí de algo.
Acababa de darse cuenta. El tejoncito estaba dentro de la cabaña, Zanky tenía que ir a atraparlo, no podía quedar libre, pero al dar un paso al frente tanto Zanky como Jermayoni se quedaron helados.

- ¡Hola! ¿Qué hasei?

Jana estaba tras ellos, con un helado de triple chocolate con caramelo, y con cara de alegrarse de verlos.

- Oyes, que parese que hayai vito a un muerto, xiquillo, ¿qué pasa?...

Jermayoni y Zanky siguieron sin moverse, no sabían cómo actuar.

- Aaaah, ya sus he pillao, Jermayoni, tranquila, no me mire así, que m'han dixo que ete helao es lai, y que no engorda ni un gramo, vamo, que eto elfo son majísmos.

- Jana..

- ¿Si, Jerma?

- Por qué no vas al castillo... ¿eh? que a Zanky... o sea, le apetece uno... ¿verdad Zanky?

- Si, si, mucho, mucho.

- Y po qué no vas tú y nos dejas solitos Jerma... ya sabes... a ver si le puedo meté mano... - Jana habló bajito a Jermayoni, guiñándole un ojo.

- No Jana, que a ti los elfos ya te conocen tía, ve, ea, ea, así, venga, más deprisita que yo te vea.

- Vale tia jo, pero no empuje, que voy con tacones. - Jana caminaba hacia el castillo y saludó al primer ministro, que iba acompañado por Dumbledore y un verdugo.

Zanky y Jermayoni se escondieron aún más entre unos arbustos, pero algo se movía dentro del bosque, algo... muchos ruidos sigilosos estaban tras ellos, rodeando la cabaña. Zanky se agachó, y Jermayoni sólo bajó el pompis porque no quería ensuciarse.

- ¡¡QUE TE PONGAS EL TRAJE!!
- ¡¡QUE NO!!

- OIIIII, OIIII - Tita no controlaba su voz, desde fuera se oía perfectamente la conversación. - ¡¡LA ÚLTIMA!!

Zanky vio a Fifí entrar por la puerta de atrás cuando él mismo, Ron y Jermayoni salían por ella. También vió por la ventana como Tita bloqueaba la puerta principal con un pesado mueble cuando el Ministro llamó al timbre.

Ding Dong Diiiing
- ¿Sí? ¿quién es?
- Soy el ministro de magia.
- Oiii, mi querido señor, ya va, ya va... oiiii, qué mal, qué mal... que se me ha atascado la puerta con un mueble.... qué mala suerte....

Era como vivir lo que ya se había vivido. Zanky escuchó la conversación entre Tita y el primer ministro, y oyó como Fifí le tomaba el pelo a Tita para que entraran por la puerta trasera. Inmediatamente los tres chicos salieron corriendo en dirección al castillo, subiendo por la ladera de la colina mientras el ministro, Dumbledore y el verdugo entraban por la puerta trasera, a la vez que Fifí salía, tranquila, en dirección al perro salchicha, que le esperaba cerca del melocotonero boxeador.

Desde fuera se oía a Tita nerviosa, intentando seducir a Dumbledore para que se tomara una tila con ella.

Zanky cayó en la cuenta. Debían salvar a Boby, era una muerte injusta, y no soportaría ver a Tita haciendo punto de cruz con el dibujo de Boby antes que hacerle galletas a él. Convenció a Jermayoni, pero ella no coincidía con él.

- No, o sea, que quería pedirme la piel para hacerme un abrigo fashion de la muerte.

Zanky convenció a Jermayoni de que tenían poco tiempo, además necesitarían a Boby si estaban en peligro con los dementores. Fueron sigilosamente hacia la parte trasera de la cabaña, donde Boby estaba atada a un poste, durmiendo, lejos de los árboles y arbustos. La hipogrifa, mitad buitre y mitad toro, no quería levantarse.

- Vamos Boby, por favor, venga, vengaaa, que te van a convertir en comida para gatos...

El animal parecía que le entendía, se levantó y echó a correr hacia el bosque, seguida de Zanky y Jermayoni.

Pero en cuanto el verdugo salió de la cabaña con la intención de cortar el cuello de Boby, que presuntamente estaba encadenada cerca del huerto lleno de cuervos, Tita salió corriendo y le dió un empujón.

- No pudisteis conmigo la otra vez y ¿os pensáis que vais a poder matar a mi Boby en mi huerta? ¡JA! la lleváis clara conmigo, so fascistas, ¡¡FASCISTAAAAS!!

- Tita, sabíamos que esto podría pasar - el ministro levantó una mano a modo de señal y, entre los árboles y arbustos cercanos a donde estaban Zanky con Jermayoni, salieron decenas de grises, que rodearon a Tita, y tras dejar a varios de ellos KO consiguieron amarrarla y sugetarla fuertemente.

- ¡¡¡¡SOLTADME, FASCISTAAAAAS!!!! Oi, qué musculazos... digo.... ¡¡FASCISTAAAAAAAS!!

- ¿La tenéis bien sujeta? - El verdugo estaba escondido debajo de la mesa de la cabaña, acobardado por la reacción de Tita.

El verdugo salió hacia Boby, que la habían visto en el jardín trasero al llegar a la cabaña, pero se detuvo de pronto al doblar la esquina, Boby no estaba.

- Ui, ¡qué catástrofe! bueno, pues nada, se habrá escapado... ahora a ver quién es el listo que se mete en el bosque a buscar al bicho... - Dumbledore se giró en dirección al interior de la cabaña de Tita. - Perdone usted, mozo, pase un momentito al interior de la cabaña. Usted también señor ministro, y traigan a Tita Hagrid, es que me ha dado antojo de empanada y Tita las hace muy buenas, vengan, vengan, tienen que probarlas, ¿tienes vino, Tita?.

- Ai que mi Boby no está, ai que lista es mi Boby madreeee, ai que alegría, ¡¡¡¡hay que contenta estoy!!!! ¡¡SOLTADME YA, FASCISTAS!!

- Si, Tita, si... venga, entremos a merendar, pero saca el vinito ¿eh?.

- ¿Que tengo que hacer la merienda para esta gentuza? ya me estás subiendo el sueldo Dumbledore...

Todos entraron a la cabaña, apenas cabían, pero el verdugo se quedó fuera, tenía que liberar estrés y, con su enorme hacha, mató al cuervo que vio más cerca, el más grande que había. Inmediatamente, todos los cuervos salieron huyendo hacia el interior del bosque.

- ¡Anda! ¿Qué has hecho para librarte de ellos, guapo? - Tita le miró desde la ventana, con una mirada entre asombro y seductora... o almenos lo intentaba.

- Pues... para acabar con las plagas de cuervos no hay nada mejor que acabar con la cuerva reina, todos los demás saldrán huyendo si su reina ha muerto... ésta era la reina.

- Vaya con el verdugo, además de guapo y cachas eres listo ¿eh?... ¿haces algo esta noche, guapetón? puedo hacerte una pasarela de trajes de baño galos...

- ¡Tita! ¿viene o no viene el vinito?

Desde su posición, en la linde del bosque, vieron cómo Fifí salía disparada hacia Ron, junto a Sirius transformado en perro. Vieron también como Jermayoni se subía a la copa del melocotonero boxeador y comenzaba a podarlo de arriba abajo, y a Jana desmayada unos metros más allá. Cuando ya Jermayoni había entrado por el pasadizo no faltaba más que esperar...

- Bueno Zanky... y dime, ¿qué tal tu tratamiento capilar?

- Bien... ahí va...

- Recuerda: enjabonar, aclarar y repetir, sieeeempre repetir.

Oyeron un grito en el interior de la cabaña, ya estaba anocheciendo y Tita estaba perdiendo los nervios.

- ¡¡FUERA DE AQUÍ, GORRONES!! ala y que os dé de comer vuestras MagiMixes, ¡¡panda de hambrientos!! será posible, dos kilos de empanadas y aún piden más.... y usted, Dumbledore, ¡¡suelte la botella de vino!! fuera de aquí, ¡¡¡¡fuera!!!! - Vieron como todos salían corriendo de la cabaña y subían por la ladera de la colina hacia el castillo, Dumbledore haciendo eses y luciendo sus medias rosas cuando se levantaba la túnica de forma provocativa.

Tita salió de la cabaña por la puerta trasera, llevando la bici estática que nunca había aprendido a utilizar y se metió en el bosque... mientras estaba ausente vieron a Lupino entrar por el pasadizo secreto del Melocotonero Boxeador, y a Dracon, escondiéndose a gachas entre pequeños arbustos que ocupaban la mitad de él, como si fuera una ratita que ha visto un delicioso manjar y no quisiera ser descubierta. Se acercó a casa de Tita y se oyó un "Plum", Dracon había caído en un foso del que no podía salir y oían como intentaba trepar sin éxito para salir de allí.

Tita seguía sin salir del bosque, y Zanky vio a Fred y George, llevando sacos enormes y pesados, hacia donde se había metido Tita, entonces se la cruzaron.

- Ui, hola... ¿dónde vais?

- Pues a...

- ¡Oh! ¿eso es carne cruza? ya veo... fíjate, si tiene pelo rojo, ¿qué carne es?

- Es carne de...

- ... de clones de Charlie, que nos sobraban y hemos dicho... venga, ¡vamos a dárselo a los centauros! - George hablaba de forma que parecía improvisada.

- Jajaja, ains... estos chicos... cuánta imaginación, ea, no tardéis mucho, que ya está anocheciendo, cualquiera diría que estáis haciendo de las vuestras aprovechando la oscuridad, menos mal que os conozco, si os juntáis con la Susan, que es un cielo, no hay peligro de nada.

- Si, si, Tita, no tardamos, solo son trescientos sacos, los centauros se pondrán contentos esta noche - Fred sonrió y los gemelos entraron al bosque con los sacos.

Tita ya no llevaba la bicicleta, en su lugar llevaba una muñeca de porcelana, magullada y muy sucia. Jermayoni ahogó un grito.

- ¡¡Tita ha encontrado mi Mimosita!! ¡¡La ha rescatado!! es mi heroína, ¡¡adoro a Tita!!

- ¡¡TÚ!! ¡¡SO GRANUJA!! Así que tú eras el famoso ladrón de las galletas ¿eh? oiiii, con las ganas que te tengo, a tí y a tu padre. Por vuestra culpa casi matan a mi Boby, te vas a enterar.

Tita, de un salto, se metió en el foso.

- SOCORROOOOOO SOCORROOOOOOOOO.

- Si, si, grita, porque te voy a cortar las cuerdas bucales con mis propias uñas, que me las he estado dejando crecer aposta... Ui, ¡me has roto una uña! ¡¡¡ME HAS ROTO UNA UÑA!!!

- SOCORRRRRRROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.

Desde el interior del foso salían sonidos fuertes, Dracon pidiendo auxilio, en ocasiones se le veía sacar las manos del foso, pero volvía a caer.

- ¿Has visto? Tita se preocupa de sus uñas, qué ilu, o sea, ya veo que está tomando el camino correcto de la moda - Jermayoni estaba muy contenta.

Vieron a Fifí salir del melocotonero boxeador, llorando desconsoladamente en dirección al foso en el que se encontraba Tita con Dracon.

- Déjame Fifí, que estoy ocupada, ¿no lo ves? - Tita paró de golpear a Dracon dentro del foso - ¿Qué qué? que Lupino ¿qué? Oiiii, oi. Este se la carga, no te preocupes Fifí, ¿y dónde dices que están? ¡Ah!, ¿que hay un pasadizo en el melocotonero? con la de veces que he ido a recoger melocotones y nunca lo he visto - Tita salió del foso de un brinco, dejando a Dracon dentro - ¡¿Pero qué le han hecho a mi melocotonero?! ¡¡¡¡lo han dejado pelón!!!! ¿ahora con quién prácticaré mi tiro al melocotón? esta gente... como los pille...

Vieron como Tita salía hacia el melocotonero, apartó a Jana, aún desmayada, de su camino y se puso la sábana invisible que se le había caído a Zanky antes de entrar al pasadizo.

- Mira que mona estoy, si me hace más delgada.

Con esas últimas palabras perdieron de vista a Tita.

Fifí mientras tanto entró en la cabaña, sacó un vaso, lo llenó de Whisky y se sentó en una silla a bebérselo, llorando desconsoladamente y moqueando por el hocico.

Jermayoni empujó a Zanky.

- Vamos, tenemos que rescatar a Mimosita.

Zanky dejó a Jermayoni hablando con su muñeca de porcelana y se acercó al foso. Dracon estaba en el fondo, sangrando por todos lados, seguro que con huesos rotos, tumbado boca abajo en una postura extraña y con la cabeza semi enterrada, estaba inconsciente.

Zanky y Jermayoni se metieron dentro de la cabaña, escondiéndose de Fred y George, que acababan de salir del bosque a por más sacos, y viendo como Fifí bebía trago tras trago de whisky.

El tiempo pasaba y Zanky no veía que nadie saliera del Melocotonero Boxeador. En esos momentos él era el único con la mente despejada, ya que Fifí estaba dormida, borracha y babeando sobre la mesa, con la botella de whisky vacía. Y Jermayoni no era de mucha ayuda, estaba peinando a su muñeca y haciendo hechizos de limpieza en el vestidito, e intentando reparar la mano rota de la Mimosita.

- No te preocupes Mimosita, yo te dejaré como nueva, ya verás cuando volvamos al castillo, te voy a poner tu vestido favorito, ese rojo pasión que vuelve tan locos a los Kens... si, si, ese, la Barbie te va a tener una envídia increible, ya verás, ya verás... ya está, ya está, Jerma está aquí contigo, ya pasó lo malo, no te preocupes.

Zanky nunca pensó que la cabaña de Tita fuera tan aburrida sin ella ni la comida. Veía platos sucios de la merienda, copas de vino vacías, manchadas con pintalabios rosa... se asomó por la ventana y vió de nuevo a Fred y George cargados con sacos enormes y pesados hacia el interior del Bosque.

- Y ya verás cuando te vea la tita Jana, se va a llevar una alegría que...

- Jerma...

- ... que le va a dar un suponcio o algo y...

- ¡Jerma!

- ... y te bañará, y la convenceré para que te deje el pintalabios que tanto odia que use contigo, ya verás, ya verás...

- Bueno, pues nada, solo que ya han salido, Lupino se ha quitado la camisa... se está transformando... hay una explosión en el árbol y ha salido Tita... estás a punto de morir. El perro salchicha sale disparado hacia el lago después de que Tita le diera una patada y... está discutiendo con el hombre lobo... ¿Jerma?

- ... y te voy a dejar comer un máximo de 600 calorías, que después me engordas y te quejas de que...

- Bueno, que... voy al lago a ver como salvo a Sirius si eso... tú quédate aquí, no te preocupes por mí, igual muero o... vete tú a saber... en fin...

- ... el chocolate queda prohibido ¿eh, Mimosita?, en el cuarto de las chicas está vetado...

- Ya tengo un pie fuera de la cabaña....

- ... mira qué limpito te está quedando el traje, ¿estás contenta Mimosita?

- ... ya tengo el otro pie fuera de la cabaña...

- .... y ya no se te nota que tuvieras un ojo medio quemado... qué mona estás quedando.

- Bueno, que ahí te quedas, Jerma.

Zanky salió de la cabaña, escondiéndose en las lindes del bosque de camino hacia el lago. Se cruzó de pronto con Tita Hagrid, que perseguía a Lupino con un lacito lila en la mano, suerte que no le descubrió. Miró hacia la izquierda y se vio a si mismo corriendo hacia el lago, y enseguida Jana tras él mientras Jermayoni se quedaba sentada al lado de Ron, a solas, aprovechando para cogerle la mano y hacerle una manicura, mirando por si alguien le veía.

Llegó a la orilla del lago, lejos de donde estaban él mismo y Sirius llorando. Vio como Jana bajaba la cuesta con sus tacones y, en seguida, el lago comenzó a congelarse.

Cientos de dementores estaban sobre ellos. Se veía a si mismo intentando hacer el hechizo Patronus, pero fallaba, eran demasiados dementores. Las criaturas con capa negra y huesudos les estaban absorbiendo el alma, y Jana caía desmayada.

Zanky estaba seguro de que alguien llegaría, cerca de él, y le salvaría... era su padre, seguro, su padre fue el que invocó aquel patronus pequeño desde la misma orilla en la que estaba ahora. Esperó y esperó, pero no pasaba nada, no veía a nadie, solo a él sufriendo y una voz...

- ¡Mira qué bien se lo está pasando Zanky con los dementores! si se ve que han hecho buenas migas... y mi Congui, qué majo él, que ha llevado a sus amiguetes para presentarles a Zanky... - Tita estaba escondida, un poco más adelante, tras un arbusto, contemplando la escena pero sin ser consciente de la gravedad del asunto. - ¡Eh! Congui no, Congui.... Congui, Congui... ¡¡¡Oi el Congui que descarado!!! morreos a mi Zanky no, ¿eh? ¡¡MORREOS NO!!

Pero antes de que Tita pudiera salir de su escondite, Zanky sacó su varita e invocó el patronus con toda su energía, pensando ya no en las magdalenas, sino en su sabor, sabor a chocolate blandito, y rellenas de más chocolate, con tropezones de crujiente avellana... mmm...

El patronus era reluciente, en forma de ardilla enorme, y su resplandor cubría todo de calor y luz. Los dementores salieron huyendo, nadie sabe si por la potencia del patronus o por la inesperada aparición de Tita. Cuando el patronus se desvaneció volvió a esconderse.

- ¡¡ZANKYYYY!! - Tita corría hacia el Zanky que estaba tumbado en el suelo, sin sentido. - ¡¡AI MI ZANKY!! que no está acostumbrado al amor, pobrecito mío... ¡¡COCHINOS!! ¡CONGUI COCHINO! y yo pensando que los dementores eran decentes... ¡¡DE AHORA EN ADELANTE OS QUIERO A 10 METROS DE MI ZANKY!! Si es que no gana una para disgustos...

Tita se cargó a Zanky y Jana en un solo hombro, pero después se lo pensó mejor y llevó a Jana en el otro hombro. Agarró por las piernas a Sirius y lo arrastró hacia arriba de la colina, donde se encontró con Jermayoni.

- ¡TÚ! Lleva a Ron al castillo, delante de mí, ¡que yo te vea! que hoy te la has ganado... suerte tendrás si mañana sigues con todos tus miembros enteros, ¡PIJA!

Zanky subió rápido a la cabaña de Tita sin ser visto. Sabía que en la cabaña no estarían a salvo, porque Tita iría a recoger a Dracon. Cuando entró vio a Jermayoni aplicando sombra de ojos a su muñeca, Fifí seguía dormida sobre la mesa, roncando.

- ¡Chst! Jerma, que vienen, ¡que vienen! tenemos que salir de aquí.

- Y después con el colorete te dejaré un cutis increible, ya verás, Mimosita.

- ¡¡Jerma!!.

- Voy a recuperar el tiempo perdido, a hacerte fotos, o sea, no te perderé nunca jamás y no permitiré que nadie te haga daño, a no ser, claro, que mi propia belleza esté en juego, entiéndelo Mimosita, yo soy más guapa que tú...

- ¡¡Que viene la trolla!!

- ¡¡Osplás!! - Jermayoni salió corriendo, con su mimosita en brazos, hacia el Bosque Prohibido, iba tan rápido que a Zanky le costaba alcanzarla.

Estaban bastante dentro del bosque, no veían la cabaña de Tita y todo estaba oscuro. Jermayoni por fin había salido de su ensimismamiento.

- ¿Qué ha pasado Zanky? O sea, ¿se ha salvado Sirius?

- No, Tita se lo lleva al castillo, pero sabemos donde está ¿no? todo es cuestión de encontrar la forma de llegar hasta el aula de Encantamientos y sacarlo de allí.

Un grito se oyó desde la cabaña de Tita.

- ¿Esa eras tú, Jerma?

- Ermmm... puede ser. Vale, tengo un plan, busquemos a Boby, ella puede volar, la usaremos para llegar los tres al aula, está en la torre norte. - Jermayoni dio un vistazo a su alrededor - ¡¡¡Boby!!! ven bonita. ¿Boby?

Comenzaron a buscar a Boby por el bosque, la llamaban a gritos sin pensar que eso podría llamar la atención de otras criaturas...

- ¿Boby? ¿eres tú? Zanky, ¿Boby tenía flequillo?

- No, ¿por?

- Vale, o sea, ahora es cuando yo me vuelvo histérica... ejem, ejem.... ¡¡¡¡AAAAAAAH!!!!

Jermayoni salió corriendo, y tras ella, el hombre lobo, Lupino. Zanky corría también a través de los árboles, pero llegaron a una roca en donde quedaron atrapados.

- Zanky, Zanky, ¿Qué hacemos? ¡¡nos va a comer!! ¡¡¡NOS VA A COMER!!! ¡¡¡Y mi carne está muy buena!!!

- Tranquila Jermayoni, no hagas movimientos bruscos... tenemos que distraerle... lánzale la muñeca.

- Lánzale tus magdalenas, ¡no te digo!

- Ya me las he comido.

- Pues... tírale los gallumbos, ¡¡pero mi Mimosita no!! - Jermayoni abrazó a su muñeca, medio llorando mientras Lupino se acercaba desafiante, con su flequillo perfectamente peinado.

- Jermayoni, - Zanky hablaba bajito - tu propia belleza está en peligro... es o tú o Mimosita... te juegas mucho...

- Hay Zanky, no.... mi Mimosita no...

Lupino ladró, Jermayoni dio un grito y lanzó sin mirar su muñeca a las fauces del lobo, momento en que aprovecharon para huir mientras el hombre lobo hacía trizas la muñeca y un hoyo para enterrar los restos.

Estuvieron corriendo un buen rato, hasta que por fin se cruzaron con Boby, que estaba comiendo parte de los sacos que los gemelos Weasley habían llevado al bosque.

- ¿Qué hora es, Jermayoni?

- Ui, ya llego tarde a manicura... y me hacía falta, mira qué uñas, ¡un horror!, o sea, son las ocho y media casi.

- ¿Y a qué hora tenemos que estar de vuelta?

- En quince minutos deberíamos estar en la enfermería, o sea, tenemos prisita... hay que rescatar a Sirius...

Subieron, con mucho cuidado, a lomos de Boby, que comenzó a volar hacia el castillo. Llegaron frente a la ventana de Encantamientos, en la torre norte, y aguardaron a que Dumbledore abandonara la estancia.

- Pues yo te recordaba más cachas, hip, una pena, hip, pero bueno, total, te quedan unas horas de vida.

- No, pfffff snif, yo soy inocente, sniiiif.

- Te creo, te creo, hip, venga, ¡¡¡fiestaaaa!!! ¿Charlieee?

Dumbledore salió del aula, medio bailando y cerrando con llave. En ese momento abrieron la ventana y dejaron que Sirius se montara entre Zanky y Jermayoni.

- O sea, me voy a caer, si es que no tienes chicha donde agarrarse...

Llegaron a la terraza de la torre norte y Zanky y Jermayoni se bajaron de Boby.

- Bueno... imagino que esto es un adiós.

- Si Zanky, muchas gracias por todo sniiif, pero tengo que irme pitando, que se me han acabado los clínex y no tengo con qué limpiarme, sniiif.

- Si, si, vete, o sea, y dúchate un día de estos, ya cuando estés más apañado nos avisas y vamos de visita aunque... seguirás en busca y captura ¿no?

- Si, snif, pero... snif, almenos sabéis la verdad, snif snif, ¡adios! Te quiero Zanky.

- Si, si, enga, vete papi Sirius.

Y llorando, Sirius y Boby desaparecieron bajo la luz de la luna llena.

Zanky Potter y "El Ñoño de Azkaban" -Cap.20-


Capítulo 20: El morreo de Congui


Lupino llevaba a Peter atado hacia la salida. Iba el primero por el pasadizo secreto, Zanky los vio salir al exterior. Mientras, intentaba ponerse de acuerdo con Sirius para ver quién salía primero, ya que la salida era estrecha.

- Pasa Zanky, sniiif.

- No, no, pasa tú... papi.

- Sniiiiif, ai mi Zanky que me ha llamado papi, sniiiifff prrrffff.

- Si, si, pero sal ya ¿quieres? - A Zanky no le gustaban los numeritos.

- ¿Queréis callaros ya? las damas primero, maleducados - Jermayoni se abrió paso y salió del túnel arrastrando a Ron de los pelos.

Del fondo del túnel se oyó un grito parecido al de un tiranosaurus rex enloquecido, algo provocaba un ruido espantoso que salía de la casa de los gritos.

- Corred,¡¡ que viene Tita!! - Zanky ayudó a Jermayoni a sacar a Ron, y él, junto a Sirius, salieron juntos, despavoridos por el ruido que cada vez estaba más cerca tras ellos.

- ¡¡¡¡¡¡¡¡ESTA NOCHE VOY A CENAR... JERMAYONI!!!!!!!

Al salir, una nube se apartó dejando ver a través de las ramas peladas del melocotonero la luna llena con su intensa luz. A Zanky le gustaba, y no entendía el por qué de las caras de pánico de Jermayoni, Sirius y Peter, hasta que miró a Lupino, que se estaba transformando en hombre lobo.

- Correeeed, correeeed, prrrffff, correeeeed. Yo lo detendré. - Todos se echaron para atrás escepto Sirius, que se transformó en perro salchicha y comenzó a lamerse.

Peter aprovechó y agarró la varita de Lupino, transformándose en tejoncito y huyendo hacia el bosque.

- Eso, huye, huyeeeee, ¡¡¡so cobarde!!! me das asssssco. - Jermayoni se estaba animando, pero seguía con los ojos como platos viendo como Lupino se transformaba.

La transformación era lenta, suerte que Lupino tuvo la sensatez de quitarse el abrigo y la camisa y dejarla perfectamente doblada sobre el suelo antes de que comenzara a hincharse y a salirle pelo por todas partes.

- ¡Contra!, qué desmayo má tonto... Ui Sanky, si etái aquí... ¡¡Aiba!! ¿¿y eso qué é lo que é?? si parese... parese... tia Manoli, no me diga que has dejao de depilarte, que ya te dije que tú con pelo perdía muxo...

- Que no Jerma, ¡¡¡que es Lupino!!! O sea.

- ¿Lupino? ¿que tampoco se ha depilao?

- ¡¡QUE NO!! ¡¡Que es un hombre lobo!!

- ¡¡AAAAAH!! SANKY; SÁRVAME, SÁRVAME SANKY, SÁRVAME. Que me come er lobo, ¡AAAH!

Una explosión sacudió de polvo la escena. La entrada al pasadizo hizo un ruido espantoso y de ella salió Tita Hagrid, con su plato en la mano y la vena del cuello hinchada. Tenía pelos de loca y la mirada muy dilatada, fija en Jermayoni.

- ¡¡TÚ!!

- Que no Tita, o sea, que Lupino... que...

- ¡¡TÚ!!

Sirius se acercó a Tita, transformado en perro salchicha, y le lamió la pierna con la intención de que se girara y viera a Lupino transformándose. Tita no dijo nada, pero dio una patada al perro que lo hizo dar dos vueltas de campana en el aire antes de caer por una cuesta que daba al gran lago.

- ¿Sabes que vas a morir no? - Tita se arremangó y se chupó un dedo para comprobar la dirección del viento, pero algo le había escupido en un brazo. Se giró y vio a Lupino terminándose de transformar en hombre lobo. - ¡¡Por Merlín!! Lupino, tápate las vergüenzas, ¡¡que hay menores y mi Zanky delante!! ¡¡so pervertido!!... Lupino a mí no me gruñas... Lupino que te la ganas.

Lupino ya estaba totalmente transformado. Era una especie de perro enorme y musculoso, pero con el pelo de la cabeza muy bien peinado, con su inconfundible flequillo.

- ¿Me estás gruñendo a mí? ¿Me estás gruñendo a mí? - Tita se puso seria - Te la has buscado... ¡SIT! ¡SIT! Con que no me haces caso ¿eh? muy bien... ¡dame la patita! ¡que me des la patita!... ¡¡Oi!! ¡qué hombre este! todos los hombres sois iguales, en cuanto os convertís en fieras no sabéis lo que es la educación. ¡¡Que dejes de escupirme y te pongas algo encima, cochino!!. - Tita se quedó quieta, mientras el hombre lobo la miraba fijamente con muy mal genio. Tita sacó un lacito lila de un bolsillo y se acercó a Lupino. - Muy bien, no te muevas, ya verás lo mono que estarás con el lacito... así, tranquilo.... ¡¡Eh!! ¡¡VUELVE AQUÍ!! ¡¡LUPINO!! ¡¡QUE COMO TE ENCUENTREN LOS DE LA PERRERA NO LO CUENTAS!! ¡¡LUPINO!! - Tita salió corriendo tras Lupino, que se adentraba en el bosque prohibido a toda velocidad.

Jerma estaba retocándose el maquillaje con el espejo de su polvera, apenas preocupada ahora, ya que contaba con algunas horas más de vida, siempre quiso morir joven. Ron estaba en el suelo, inconsciente y con las piernas heridas. Jana estaba muy pálida, con la boca abierta mirando hacia donde se había ido el hombre lobo con Tita, y Zanky cayó en la cuenta: Sirius.

Zanky corrió hacia donde Tita había lanzado de una patada a Sirius, era bajo una cuesta bastante pronunciada que daba al lago.

- ¡¡SANKY!! Pérame xiquillo, ¿¿ánde va?? Jerma, vamo con ér, no le dejemo solo.

- ¿No ves que estoy ocupada? - Jermayoni continuó maquillándose - anda, ve tú, yo me quedo con el pelirrojo, a ver si se despierta...

- Vale tía, ¿cómo voy?

- Divina, o sea, ea, ve con Zanky.

- SANKYYYY. ¡¡Pérame SANKYYYYY!! ¡Que la Jana va pa ayudarte!

Zanky bajó la cuesta y vio a Sirius entre unos arbustos, a la orilla del lago, transformado en hombre, y vestido. Estaba herido, tumbado hacia arriba, llorando de pena y sonándone los mocos con unas ojas. De pronto, antes de que Zanky pudiera acercarse a Sirius, la superficie del lago se congeló rápidamente. El ambiente se volvió frio y la felicidad desapareció. Los dementores se acercaban y Sirius sabía que iban a por él.

- No, sniiiif, noooo, Congui noooo, ¡¡¡¡Congui nooooo!!!! prrrrffffff.

- Tranquilo Sirius, ¡¡yo te salvaré!! ¡¡¡¡¡por las magdalenas!!!!! - Zanky se dirigió hacia Sirius, miró hacia arriba y vio un centenar de dementores que descendían hacia el lugar.

- ¡¡SANKY!! ¡¡SANKYYY!! ¡¡¡Aquí vengo yo!!! Ai Virgensita mía de mi arma y de mi corasonsito delicao, ¿y eso que é lo que son xiquillo? oi que cosas má feaaas, oyoyoyoyoi, ¡¡SANKY SAR DE AHÍ!! Que eto no pinta nada bien, ¡¡¡CORRE SANKY!!! ¡¡¡¡¡CORRE!!!!!

Zanky no hizo caso a Jana, ni al movimiento que había tras unos arbustos cercanos. Pensó en las magdalenas del sótano de la tienda de Hogsmeade, pensó en lo feliz que se sintió al verlas... tocarlas... probarlas... zamparlas... y gritó EXPECTO PATRONUM.

De su varita salió una sustancia blanquecina que hizo de escudo contra algunos dementores que se habían adelantado al resto, pero el hechizo dejó de funcionar al momento. Los dementores se acercaban cada vez más, algunos absorbían parte del alma de Sirius, otros se aprovechaban de que Zanky estaba al lado y cataban las dos almas. Se ve que el alma de Zanky era más dulce, porque muchos dementores dejaron de lado a Sirius y atacaron a Zanky, que ya no tenía fuerzas para defenderse.

- SANKYYYY, ¡¡¡SANKYYYY!!! ¡¡¡¡AI QUE SE ME MUERE!!!! ¡¡¡AI QUE SE ME MUEREEEE!!! - Jana dio un paso al frente, decidida a rescatar a su amigo, pero en cuanto se acercó a tres metros de donde estaba Zanky se puso demasiado pálida y cayó desmayada.

Zanky estaba a punto de perder el conocimiento, lo último que vio fue a Sirius sin sentido, a un dementor pervertido con lacito lila intentando darle un beso apasionado y una luz... aquella luz que llenó el lugar de calor y esperanza y que alejó a los dementores. La luz provenía de una orilla cercana al lago, tenía forma de un animal pequeño, y vio, antes de caer desmayado, que alguien había convocado aquel patronum...

- ¡¡¡¡¡ZANKYYYYYY!!!!!!

Zanky Potter y "El Ñoño de Azkaban" -Cap.19-


Capítulo 19: El vasallo de Lord Voldiport

Tita lanzó el plato a Lupino y éste quedó enganchado en la pared, sujeto por el plato que había atravesado su impecable abrigo, quedando inmovil.

- ¿Con que eres un viva la Pepa, eh? mi pobre Fifí, que le has roto el corazón, si es que eres un desalmado, un canalla, un lobo pervertido y un desagradecido. ¡¡Hombre ya!! mi pobre Fifí, que ha venido desconsolada a decirme que te ha visto engañarla delante de sus narices con una salchicha... - Tita cayó en la cuenta de que había otro hombre en la habitación y su tono cambió para ser amable - Hola, soy Tita, ¿y tú?.

- Ermmm.

- ¡Aibá! ¡¡yo te conozco!! ¡¡eres el preso flacucho de Azkaban!! Hay que ver, lo que te engordé en un par de semanas ¿eh? echas de menos mis galletas ¿verdad? Porque acabo de pillar al ladrón de galletas sino pensaría que eras tú... oye, ¿qué tal tu prima la desquiciá? ¿ha salido también? por cierto, hace unos meses vi a Congui, más guapo que está él, aunque le ha salido un poco de moho en los huesos, pero vamos, un poquito de 3 en 1 y queda como los chorros de las fuentes de mi pueblo...

- Tita... esto...

- ¡¡¡CÁLLATE LUPINO O TE HAGO COMER TODOS ESTOS PAÑUELOS!!!

- Vale.

- ¿Qué has dicho? - Tita se agachó a por un pañuelo, pero Lupino apretó fuerte los labios y negó con la cabeza - así me gusta... y ahora - Tita sacó un lacito lila y se lo puso a Lupino en el cuello - ¿ves que guapo estás? ea... por cierto... - Tita volvió a girarse hacia Sirius - he estado escuchando, así como que no quiere la cosa... ¿conocías a este salido mental? y... ¿me ha parecido oir que eres un perro salchicha? y... ¿estoy equivocada o te llamas Sirius?

- Sniiiffff, no si... yo ya me iba ¿eh? prrrrfffff, sniiif.

- Alto ahí cara pimiento... - Tita miraba a Sirius con cara de sospecha - aquí hay algo que me escama... atemos cabos.... veamos... - Tita comenzó a pasearse por la habitación con las manos en la espalda - Tú te llamas Sirius... tú eres un animago perro salchicha que estudió con el apestoso de Lupino... Lupino ha engañado a Fifí con una salchicha y se enrrolló hace unos meses con un perro salchicha después de que un tal Sirius Black entrara en la sala común de Hufflepuff... - Tita parecía desconcertada - oye... ¿no será Black tu apellido por casualidad?

Sirius abrió la boca, con lagrimones en los ojos, pero no llegó a pronunciar nada porque Jermayoni había recuperado su varita y había lanzado un hechizo ralentizador a Tita, que la hacía moverse a cámara muy lenta.

- O sea, de verdad, cómo se enrrolla Tita, a ver, por lo que más queráis, terminad de contar el cotilleo de una vez, que tenenemos que volver al castillo para ponerme mi crema hidratante nocturna...

Zanky recogió su varita y quitó el plato que mantenía inmovil a Lupino, después miró de reojo a Tita, que intentaba girarse en dirección a Jermayoni, su color de piel era cada vez más rojo y sus ojos comenzaban a inyectarse en sangre.

- Todavía no me fio de vosotros, contadme qué pasó con Peter Pepigru.

- Peter siempre ha ido detrás de los que podían protegerle, no es capaz de mover un dedo por nadie si no se lo ordenan... - Lupino intentaba quitarse el lacito lila mientras se arreglaba el abrigo.

- Yo era el guardián de tus padres, Zanky sniiiif - Sirius comenzó a hablar, y Zanky intuyó que iba a contar algo muy triste, porque sus ojos empezaban a lagrimear de forma abundante y su nariz estaba húmeda y muy roja - pero ellos decidieron cambiarme por Peter, sniiiif prrrrrffff. En cuanto supe que tus padres habían muerto me di cuenta de que Cosita les había... sniiiif, les había... sniiiif traicionado prrrrffffff, y... y... fui en su busca, y le encontré en una calle muggle. Él provocó una explosión y se arrancó un dedo, sniiiif, murieron muggles y él se escapó por las alcantarillas transformado en tejoncito, sniiiif, de esa forma todos pensaron que yo era el culpable, sniiif, prrrrffff. Los grises me encontraron al día siguiente, no sé cómo, porque me escondí muy bien detrás de una farola... llorando sin parar, sniiifff, prrrrfffff.

- Y... o sea... ¿cómo conseguiste salir de Azkaban? - Tita ya tenía una mano a tres centímetros de Jermayoni, pero ésta dio un paso a la derecha y se alejó de Tita.

- Pues... pues... pasé doce años encerrado, los dementores absorbieron toda mi felicidad, sniiif, que ya de por si era poca, sniiiif prrrrffff, ¡¡¡ai que pena más grande!!! ¿Por qué tuve que ir yo a Azkaban? prrrrffffff, ains... pues... el año pasado conseguí adelgazar lo suficiente como para colarme entre los barrotes de la celda, pero llegó Tita a la celda de al lado y sus galletas de chocolate estaban muy buenas... total, que volví a engordar, y este verano conseguí fugarme transformado en perro, sniiiif, los dementores ni notaron mi presencia como perro, ¡¡qué desgraciaíto soy!!! buaaaa, prrrrrfffff snifff y... - Sirius tiró su pañuelo y sacó otro de su bolsillo - después, fui a buscarte Zanky, sabía que te encontraría en la casa de la hermana de Lila, pero me encontré un perraco y tuve que salir huyendo, sniiiiiffff, ¡¡me dio tres mordiscos!! sniiiif, y... y... prrrffff y... después llegué hasta aquí, porque había visto al tejoncito de Ron en un periódico, entonces me dí cuenta de que Peter estaba en Hogwarts, y de que tú corrías peligro Zanky, por eso vine, sniiif, y llevo todo el curso alimentándome del pienso que me traía Fifí. Tuve que besarla para que no me pillárais en el castillo, y casi me ahoga el calamar gigante, sniiiif. Pero convencí a Fifí para que me ayudara a traer al tejoncito aquí, para matarlo, y esta noche lo he conseguido, me vengaré de Peter.

- Pero... en estos tres años... Peter podría haber matado a Zanky, ¿por qué no lo hizo? o sea, soy yo y me lo cargo ahogándolo con la almohada, o haciéndole tragar una sábana, golpeándole mientras duerme en la cabeza, simular un accidente con una sierra mecánica... - Zanky miró a Jermayoni, ojalá jamás se peleara con ella, sentía que desde ese momento cualquier ruidito por las noches le despertaría aterrado.

- Ese es el problema - Lupino ya se había cosido el abrigo y tenía una escoba en las manos mientras barría los pañuelos usados. - Que Peter es un cobarde, no sabe hacer nada él solito y siempre va a la sombra de alguien, probablemente estuviera esperando a que el-que-da-yuyu-nombrarlo regresara, para entregarle a Zanky.

- Me duele mucho la piernaaaaaa, matadme ya y dejad la cháchara, mata a Zanky si quieres, pero mátame a mí antes, por favooooor - Ron estaba muy pálido y seguía perdiendo sangre en las heridas.

- ¡¡¡No te callarás no!!! ains... qué niño este, no puede una cotillear tranquila, siempre tiene que estar el graciosito de turno molestando y.... aaaaa aaaaaa ¡¡¡¡achís!!!! Ui... perdón Tita. - Jermayoni se alejó con un poco de miedo de Tita, cuya cara ahora estaba plagada de sus gérmenes.

Tita seguía bajo el efecto del hechizo ralentizador, sin su plato, y con Jermayoni estornudándole en la cara. Su cara ahora estaba de un tono rojo oscuro y de sus orejas comenzaba a salir humo, parecía que en cualquier momento fuera a estallar. Daba tanto miedo que Jermayoni ni se atrevía a mirarla directamente.

- Ron, dame el tejoncito, que lo vamos a matar - Lupino se acercó a Ron.

- ¡¡NO!! mátame a mí antes!! por favooor, ¡¡me estoy muriendo, mátame!! luego mata al tejoncito, pero antes yo por favooooor - a Ron se le cortaba la voz, Zanky pensó que igual iba en serio, pero si Tita no había hecho nada para salvarlo es que todo iba bien.

- Ron por Merlín, ¡¡DALE EL MALDITO TEJONCITO!! no estropees el momento cumbre de la noche, desde luego, o sea, qué poco respeto y qué poca solidaridad... puaj, porque soy muy pija sino te escupía, estás arruinándonos la noche, que lo sepas, o sea. - Jermayoni arrancó al tejoncito de las manos de Ron, y Ron cayó hacia atrás, inconsciente. - Ea, ¿y ahora qué? ¿le tengo que dar un besito como a los sapos para que se transforme en humano?

- ¡No! - Sirius se adelantó, porque el tejoncito ya estaba asintiendo con la cabeza. - dámelo, dámelo... así... bien, esto se hace con mucho cuidado, verás... - Sirius golpeó al tejoncito contra la pared, apretándolo con todas sus fuerzas - o te transformas ya o pienso sacarte el corazón para enseñártelo antes de morir, y me lo comeré mientras aún bombea tu sangre, ¡¡ASQUEROSO SANGRE SUCIA!! - Sirius volvió en si - Ui, no, eso último no, es que he pasado demasiados años oyendo a mi prima decir esas cosas a los dementores...

De pronto, el tejoncito comenzó a dar vueltas en si mismo y tras un "plop" se transformó en un hombre bajito y gordo, vestido como un hombre primitivo y con pelo por todas partes.

- ¡¡Siiiirius!! ¿¿qué tal?? ¿cómo estás? ¡¡cuánto tiempo!! hay que ver... apenas has cambiado, sigues con los ojos llorosos y la nariz inflada... y... ¡¡Remuuus!! sigues igual de ordenado, qué recuerdos me traéis...

- Calla - Sirius aún le sujetaba por el cuello contra la pared. - ni te atrevas a hablarnos, sniiif, siempre fuiste un mentiroso y un falso.

- ¿¿Mentiroso yo?? ¿qué dices? con lo fiel y leal que soy a mis amigos...

- ¡¡Waw!! o sea - Jermayoni estaba emocionada, el cotilleo era real - ¡¡tu tejoncito era Peter, Ron!! ... ¿¿Ron?? ea, ahora se queda dormido, qué fuerte, o sea te lo juro.

- ¿¿Yo un tejoncito?? ¡qué va! dónde has visto tú un tejoncito, porque yo no lo veo. - Peter intentaba soltarse de Sirius.

- Siempre fuiste un rastrero Peter, vendiste a Jaimito y a Lila a quien-da-yuyu-nombrarlo y aún intentas engañarnos. - Lupino seguía barriendo la habitación.

- ¿Quien da yuyu? yo no conozco a ese, de verdad de la buena, por cierto, ¿cómo están Jaimito y Lila? - Peter aprovechó que Sirius se estaba sonando los mocos para soltarse.

- Sniiiifff, ¡¡¡tú los vendiste y ahora están muertos!!! prrrfffff

- ¡¡No me digas!! con lo que yo quería a Jaimito... - Peter estaba arrinconado en una esquina.

- Peter - Lupino dejó la escoba y sacó su varita - vamos a matarte por todo lo que has hecho, no mereces vivir, el pobre Siriíto ha estado en Azkaban 12 años por tu culpa, tú debías haber estado ahí, no él.

- Sniiiif, los dementores son feos y horribles, y me hacían llorar, sniiiif prrrffff, y allí no te daban pañuelos, buaaaaaaaa, buaaaaaaa.

- ¿Peter? ¿Quien es Peter? yo no soy Peter, ¿tú conoces a algún Peter? porque yo no, no sé de qué Peter habláis... ¡AaaaH! ¡¡bajad las varitas por favor!! no, yo soy bueno, soy un tejoncito bueno, quiero pipas, quiero pipas.

- ¡¡Esperad!! - Zanky paró a Sirius y Lupino, que estaban a punto de matar a Peter - mejor... mejor vamos al castillo, que allí tengo más magdalenas. Además aprovechamos y entregamos a Peter a los dementores... así... así, Sirius, serás libre y podrás hacerme magdalenas... si quieres - Zanky puso cara de niño bueno. - Además, no me gustaría comer magdalenas hechas por alguien que ha matado a un viejo amigo...

- Muy noble por tu parte Zanky... - Lupino bajó su varita.

- Naaah, si no lo hago por mí... es por Jermayoni, que no la veo tan feliz desde que le regalaron la Mimosita...

- ¡¡¡MI MIMOSITA!!! ¡Tú! - Jermayoni agarró a Sirius por el pelo - dime dónde está mi Mimosita.

- Sniiiif, ¿qué es eso?

- ¡¡¡Mi muñeca de porcelana!!!

- No la tengo, la vi enterrada en el bosque prohibido, sniiif, alguien la habrá llevado ahí prrrrfff...

Se pusieron de acuerdo y Lupino decidió atar a Peter para sacarlo de allí, Sirius y Zanky fueron hacia Ron pero Jermayoni les detuvo.

- No os preocupéis por Ron, dejádmelo a mí.

- Vale, ¿sabes usar el hechizo levitador?

- ¿Pa' qué? deja, que yo sé cómo sacarlo... - Jermayoni se agachó con cuidado, acarició la cara de Ron y le puso bien el flequillo, cuando él aún estaba inconsciente - Ains... te dije que te pusieras la crema exfoliante... - Jermayoni agarró a Ron de los pelos, se levantó, y comenzó a arrastrarlo hacia la salida de la casa, escaleras abajo.

- ¿Y qué hacemos con Tita?

- ¡Déjala! es gala, sus instintos le dirán cómo salir de aquí, y sinó echará la casa abajo. ¡Vamos!

Todos iban camino a Hogwarts, por el pasadizo estrecho por el que habían entrado. Estaba muy oscuro y Sirius aprovechó para acercarse a Zanky.

- Oye... no sé qué te parezca la idea pero... cuando todo esto pase... ¿te gustaría venir a mi casa para estar juntos?

- ¡¡Serás pervertido!! o sea, que a mí no me gustan los maduros, puaj, ¡¡ni te me acerques!! goloso, ¡¡¡más que goloso!!! - Jermayoni le pegó una bofetada.

- Sniiif, lo siento, quería preguntarle a Zanky...

- A mí tampoco me van los maduritos... - Zanky no sabía ni qué figura oscura era quien.

- No, no, me refiero a irnos a vivir juntos, como padrino y ahijado... vamos, si quieres... prrrfff

- ¿Tienes MagiMix?

- Si, tengo.

- Entonces vale.

Zanky Potter y "El Ñoño de Azkaban" -Cap.18-


Capítulo 18: Cosita, Dientecitos, Morritos y Peludito.

Zanky no entendía nada, sólo sabía que esa magdalena la había perdido y quería venganza, quería sangre.

- ¡¡¡Vamos a matarle ya jo!!! sniiif - Sirius estaba muy nervioso, con su pañuelo en la mano y los ojos lagrimosos.

- Espera Siriíto, tenemos que explicarle a Zanky todo... - Lupino dejó su varita en el suelo, como señal de que no iba a atacarles - veréis chicos...

"Crash" "Dito escalón"

- ¿Qué ha sido eso?

- La casa, que está que se cae a pedazos, o sea, da asquillo...

- En esta casa venía cuando estudiaba en Hogwarts, en las noches de Luna llena...

- ¿Recuerdas esas noches Lupino? jijiji. - Sirius intentó sonreir, pero se tapó la cara con el pañuelo.

- Si, si, calla tiburón, jijiji... ejem... bien, el caso es que ingresé en Hogwarts siendo un hombre lobo. Aquí conocí a tu padre, Zanky, y a Sirius y Peter, nos hicimos muy buenos amigos y...

"Me abuuurro"

- ... y les desvelé que yo era un hombre lobo. Pensé que se alejarían de mí, pero en lugar de eso se hicieron animagos ilegales para acompañarme en las noches de luna llena y velar por mi seguridad.

- ¡¡¡Sniiiifff!!! y volvería a hacerlo Lupinoooo, buaaaaa, sniiiif - Sirius abrazó a Lupino y comenzó a llorar fuertemente.

"Yo a ese lo conozco..."

- El caso - continuó Lupino - es que creamos el mapa de los Marujos, que éramos Cosita, Peter, un tejoncito; Peludito, yo, el hombre lobo; Morritos, Sirius, un perro salchicha y...

- Recuerdo cuando me llamabas salchichón, jijiji, sniiiiffff...

"Ya sé qué voy a cenar hoy"

- ... y Dientecitos, que era Jaimito, tu padre, un...

- Por favor, qué nombres más cursis, o sea, de verdad te lo digo, donde quede un... Canuto, Cornamenta, Colagusano o... o Lunático que se quite el resto, desde luego, qué poca imaginación...

"A mí me gusta Mimí... y les pondría un lacito lila"

- Y hoy, en este mapa, salía aquí Pepigru, y es el tejoncito de Ron, el que creíamos muerto desde hace 12 años, ¡dánoslo Ron!

Zanky vio como algo salía de su lado. Tita dejaba atrás la sábana invisible y sacó el plato de inmediato.

- Alto ahí machote, que tenemos que ajustar cuentas.

Zanky Potter y "El Ñoño de Azkaban" -Cap.17-


Capítulo 17: El chucho, el gato y el tejón

Jermayoni seguía ilusionada porque Tita le regalara la piel de Boby, y mientras se acercaban a las puertas del castillo el tejoncito de Ron comenzó a moverse de forma violenta. Apareció Croasán de detrás de la puerta y el tejoncito se escapó de las manos de Ron huyendo del gato, que comenzó a perseguirlo.

- Croasanito, no te ensucies mucho de sangre, ¡¡que acabas de salir de la pelu!!.

- ¿Qué dices Jerma? mi pobre tejoncito, ¡¡lo va a matar!!

Ron salió corriendo tras el tejón, y tras él iban Zanky y Jermayoni, quejándose de que no podía correr con los tacones.

- Cuxa, ¿ande vai tan aprisa? ¿reparten anisete o argo? ¡¡voy con vosotro!! ¡¡¡perame!!! - Jana corría también tras ellos.

- Ya te tengo, no tengas miedo, no pasa nada tejoncito, tu Ronnie está aquí... AAAAH, ¡¡¡¡que alguien me quite al gato de encima!!!!

Pero el gato no era lo peor que le podía pasar. Tras él estaba Fifí, con cara de mal genio, junto al perro salchicha de ojos llorosos y morro mocoso. Fifí esta vez no le escupió, sino que le mordió en una pierna, y en la otra, y tiró de él hacia un pasadizo secreto que había bajo el tronco de un árbol.

- Ai, ¿¿habéi vito eso xiquillos?? ¡¡que la burra de Tita se ha secuetrao a Ron!! ¡¡eto é un escándalo!! eto e.... vamo, eto no tiene nombre...

Y ahí desapareció Ron, gritando, con el tejoncito en las manos y seguido de Fifí y el perro salchicha llorón.

- Bueno... ¿qué hacemos? vamos a avisar a alguien o... la verdad es que el tejoncito me caía bien, ¡¡vamos a rescatarlo!! - Zanky salió corriendo en dirección al tronco del árbol.

- ¡¡¡Ai nooooo!!! SANKY NOOOOO. Vuerve aquí conmigoooo, ai Sanky, ¡¡¡¡que te come la burra de Tita y aún no hemo tenio ningún hijo!!!! ai que me da, ai que me etá dando.... ai que me dio - Jana cayó al suelo, desmayada.

Plaf.
Un melocotón dio a Jermayoni en la cara. Ella giró lentamente la cabeza, tocando su rostro magullado, y mirando al árbol, el mismo árbol por el que había huido Fifí con Ron: El Melocotonero Boxeador.

Zanky no podía acercarse a la entrada del pasadizo, cada vez que lo intentaba le caía una lluvia de melocotones verdes. Pero, de refilón, vio algo correr en dirección al melocotonero.

- ¡¡Despídete de tus melocotones dulces, porque en cuanto acabe contigo solo darás albaricoques!!

Era Jermayoni. Había conseguido subirse a la copa del árbol y estaba arrancando las ramas que daba gusto verla. El melocotonero se defendía de Jermayoni, pero ella no cesaba, y arrancaba una rama tras otra, haciendo movimientos de Pressing Catch. Zanky aprovechó que el árbol estaba entretenido con Jermayoni para entrar por el pasadizo, se sentó, y sacó una magdalena mientras Jermayoni terminaba con el árbol.

Al rato entró Jermayoni, más tranquila, pero con su modelito destrozado, despeinada y llena de arañados por todas partes.

- Este árbol de pacotilla no dará melocotones almenos en unos meses, de eso me he encargado yo... o sea... venga, vamos, hay que salvar a... ¿Fifí?

- No, al tejoncito.

- Eso, vamos... ui, qué oscuro... Zanky, por si acaso ve tú delante, que esto es muy estrecho y hay que ir agachados...

- ¿Y?

- ¡Pues que no quiero que estés todo el trayecto mirando mis posaderas! o sea, que no soy tonta Zanky, que tú ya tienes tus hormonas... - Jermayoni miró extrañada a Zanky - creo...

Estuvieron andando casi agachados a lo largo de unas decenas de metros, bajo la luz de sus varitas, hasta llegar al final del túnel. Zanky se fijó en que había una trampilla, la abrió con cuidado para no hacer ruido y ayudó a Jermayoni a subir.

Era una casa destartalada, muy antigua y destrozada. Jermayoni la reconoció de inmediato.

- ¡Es la casa de los gritos! y eso es.... aarrrg, una caquita de Fifí... qué marranada, ahora entiendo por qué la casa de Tita huele tan raro siempre...

Oyeron unos ruidos en el piso de arriba. Zanky y Jermayoni subieron con cuidado, con las varitas en la mano. Caminaron por un estrecho corredor hasta asomarse en una puerta en la que estaba Ron con su tejoncito, y Fifí al lado, mirándole muy malamente. Toda la habitación estaba repleta de clínex usados, por lo que prácticamente estaba blanca.

- ¡¡Tejoncito!! ¿¿estás bien?? ains... qué preocupados nos has tenido... ¿Y tú Ron? ¿Qué tal?

- No siento las piernas...

- Sajerao, si sólo se te ve un hueso... qué asco, ¡¡tápate por Merlín!!

La puerta se cerró de golpe, Ron dio un pequeño bote y señaló con el dedo a la puerta.

- Es él, es un animago, es una trampa, ¡¡¡¡es Sirius Black!!!!

Zanky y Jermayoni se dieron la vuelta, y ahí estaba, en pie, con la varita de Ron, el asesino en serie más buscado, con los ojos inyectados en sangre, la nariz roja y la cara húmeda, posiblemente del sudor que le producía la satisfacción de un nuevo crimen.

- ¡¡Expeliarmus!! sniff.

Sirius recogió las varitas de Zanky y Jermayoni.

- Por favor, mucho cuidado con mi varita, que tiene una capa de plata muy delicada, o sea. - Jermayoni cayó en la situación - ¡¡Tú!! ¿Dónde está mi Mimosa? devuélvemela o... o... o si quieres a Zanky tendrás que matar a Ron primero, Ron es ese, el del pelo rojo y cara de empanao... yo soy Jermayoni, 90, 60, 90... aunque me acabo de enfrentar con un melocotonero, pero de verdad te juro por la cobertura de mi movil que soy guapa ¿eh?

- Sniiif, no, hoy sólo... Pffffff morirá uno - Sirius llevaba un pañuelo blanco con el que se sonaba la nariz.

- ¿Ah si? pues no te importó tanto matar a varias personas cuando mataste a tu amigo Pepi... o como se llame... y mataste a los padres de Zanky, qué poca vergüenza, o sea... Zanky, dile algo anda...

- Mu mal Firiuf, vaf a ir al infierno pof sef malo... - Zanky resvaló un poco con los pañuelos del suelo y la magdalena se le cayó. - Glup... acabas... de... ganarte... a tu peor enemigo... AAAAAAAARRRRGGGG.

Zanky se lanzó hacia Sirius y los dos cayeron al suelo, Zanky luchaba por evitar tocar los clinex. Comenzó a golpearle con todas sus fuerzas. Mientras Fifí aprovechó para practicar puntería con Ron y Jermayoni comenzó a dar una capa de brillo a su varita plateada.

Zanky consiguió recuperar su varita, y la puso en el cuello de Sirius, quería matarlo, quería matarlo por hacerle perder su magdalena de chocolate extra, se imaginó que era el monstruo de las galletas... ese monstruo... se la tenía jurada... pero no podía, no conocía ningún hechizo asesino, lo único que podía hacer era clavarle la varita en un ojo y dejarlo tuerto... pero justo antes de clavar la varita alguien entró en la habitación y los volvió a desarmar a todos, era Lupino.

Zanky se alejó de Sirius mientras se ponía en pie. Jermayoni volvió a perder la varita, resvaló y cayó sobre la pierna ensangrentada de Ron. Los dos gritaron, Jermayoni con más fuerza.

- ¡¡¡AAAAAH!!! me muero, me mueroooo, me he manchado con sangre, ¡¡¡AAAAAAH!!! ¡¡¡¡qué asco madre mía!!!!

- ¡¡¡Mi pierna!!! ¡¡¡¡MI PIERNA!!!! ¡¡¡¡QUE ME AMPUTEN POR DIOOOS!!!!

Ron, Jermayoni y Zanky quedaron a un lado, desarmados y alejados de la puerta. Al otro lado estaban Lupino y Sirius, que se dieron un abrazo y comenzaron a olisquearse, pero se detuvieron de pronto, al darse cuenta de que les miraban y de que Fifí salía de la habitación con los ojos llorosos y hablando en llamo.

- ¡Sirius! ¡cuánto tiempo! - Lupino comenzó a recoger los clínex del suelo y los metía en una bolsa que siempre llevaba consigo.

- Ya echaba de menos tu afán por la limpieza y el orden, sniiif, pffffffff.

- Suénate más, que salga todo, para fuera, eso es... muy bien campeón, ya está, ya pasó...

- Ai Lupino, qué mal lo he pasado, ¡¡¡qué mal!!! sniiif, ¿¿qué he hecho yo para merecer esto?? sniiiif, ai pobrecito de mí, qué triste estoy, sniiiif, pfffff.

- Ya está Siriíto, ya, ea, ea, ea... - Lupino daba golpecitos en la espalda de Sirius Black.

Jermayoni se acercó un poco a Lupino, con cara de mal genio.

- Lo sabía... sabía que algo raro pasaba, ¡¡lo sabía!! qué tonta fui... ¡¡tu perfume era del mercaillo!! y yo pensando que era de marca... cómo me tenías de engañada... ¡¡sin mencionar que eres un hombre lobo!! siempre faltabas a las clases los días en los que la poción de la belleza labial cuece, es decir, en luna llena, y siempre el profesor Malfoy te llevaba lociones... yo pensaba que eran tratamientos de belleza, pero te veo igual de feo que siempre, ¡era una loción para evitar la transformación! y esa obsesión por el orden... tan típica de los lobos... o sea, y las cicatrices por todo el cuerpo, me dan arcadas, puaj... lo que me extraña es que Tita no se haya dado cuenta antes...

- Y seguro que ayudó a entrar a Sirius Black al castillo y que ahora queréis matar a Zanky ¿verdad? pero... ¿¿podéis amputarme ya las piernas por favor?? ¡¡dueleen!!

- De acuerdo, lo confieso, soy... soy un hombre lobo - Lupino se puso un poco rojo.

- ¡Qué vergüenza! - Jermayoni no se atrevía a mirarle a la cara.

- Lo descubrí cuando tenía unos cinco años... de pronto me salía pelo las noches de luna llena... mi madre pensó que es que era gay, porque me solía esconder en el armario... pero no, soy un hombre lobo... pero eso no quiere decir ni que haya ayudado a Siriíto a entrar a Hogwarts ni que queramos matar a Zanky.

- Pffff ¡¡claro que no!!

- He venido aquí porque en el mapa de los Marujos salían más personas de las que había. ¡Aparece Pepigru! y se supone que está muerto... pero no, Pepigru está aquí, en esta sala, es un animago también, y es el tejoncito de Ron.

Zanky Potter y "El Ñoño de Azkaban" -Cap.16-



Capítulo 16: La predicción de la profesora Trolawney

El día posterior de la victoria de Hufflepuff en el Quidditch, todos estaban cansados de celebrar toda la noche. Muchos alumnos querían pasar las tardes en los terrenos de Hogwarts con sus zumos de melocotón, pero los exámenes estaban cerca, y Jermayoni estaba cada vez más estresada.

- No puede ser, no me va a dar tiempo, yo quería estudiar durante mi descanso, pero es que mi descanso en el jakussi es a la misma hora que el examen de Lociones, o sea, no puedo, de verdad Jana... ¿Jana? ¡¡¡¡JANA!!!! ¡¡¡despierta!!!

- Si, si, si yo toy tudiando muxo xiquilla, aye mimo, estaba durmiendo y resurta que conocí al inventó de la crema efoliante, me dijo... me dijo... cuxa Jana, tú cantale al jurao d'OT er Xiqui Xiqui y saldrá ganando... y na, eta noxe m'he tudiao la letra, y ahora estaba soñando que tú era la dama d'honó de mi boda con Sanky, pero era mu confuso, poque de pronto... pos como que me sentía sin cuello xiquilla... una cosa rara, pero rara rara rara... y depué... Jerma xiquilla, ¿¿ande va?? ¡¡¡JERMA!!! poque no soy mal pensá sino diría que pasa de mí descaradamente quilla, ende luego...

Jermayoni salió corriendo de la sala común, llegaba tarde a su sesión de manicura y pedicura. Zanky y Ron bajaron a merendar al Gran Comedor, allí encontraron a todos los alumnos alrededor de una mesa, mirando como la Mormona y la Narcy se enfrentaban en una competición de comida, al parecer ganaba quien comiera más magdalenas.

- A mí nafie me gana, pofque la Nafcy es mucha Nafcy, la Nafcy tiene un eftómago increible y la Nafcy no puede perder.

- ¡¡¡¡NO OS ACERQUEIS!!!! ¡tú! deja de mirarme el escoteu, pervertidou.

- ¡¡Apuestaas!! ¡¡apuestaaas!! apuesta por tu candidata favorita, tres galeones a uno a favor de la Narcy, ¿entiendes? ¿o no entiendes? tú, apuesta.... que apuestes ¿entiendes? o te meto dos yoyas y te dejo los dientes de diadema... así me gusta... APUESTAAAS.

Zanky sentía como si el mundo se acabara, ver tanta magdalena devorada por otras personas, sin poder hacer nada...

- ¡¡Me apunto!!

Zanky se sentó junto a la Narcy y a la Mormona y comenzó a comer magdalenas desesperadamente. Al cabo de quince minutos las dos chicas ya no podían más, y Zanky seguía zampando sus magdalenas.

- Y el campeón de las magdalenas es.... ¡¡¡¡ZANKY!!!!

- ¡¡¡¡¡¡AI MI ZANKY MADRE!!!!!! pero mírale, qué bien me come mi Zanky... y ahora te voy a preparar unas ricas galletas... he preparado una trampa para el ladrón, ese no dormirá entero esta noche... - Tita salió con una masa de galletas en la mano, mientras Fifí miraba de reojo a Ron, que se había escondido detrás de una silla.

[...]

Los exámenes llegaron todos juntos. Algunos días tenían hasta dos seguidos. Jermayoni no daba más de si.

- Chicos... creo que me voy a dopar... necesito una ayudita, o sea, la Susan me ha dado estas pastillas para no dormir, y también estas para evitar las ojeras. Estudiaré toda la noche, y además.... - Jermayoni agachó la cabeza - me ha dado unas chuletas, pero no sé si quedarán bien con mi conjunto de primavera...

- Jerma tía, no, hasé trampa é malo, ¿tú m'has visto a mí sedá alguna ve?

- Jana tía, los anisetes....

- Eso no é sedarme xiquilla, eso he na má está un poquillo.... axispadilla...

- ¡¡¡Chhhsssst!!! ¿Os calláis ya? que estoy estu.... - Charlie salió corriendo y volvió a los tres segundos besando una copa - ...diando.

- Que si tete, que ya nos vamos a un examen.

- ¿Tú qué miras Ron? aparta tu sucia mirada de mi copa, ¡¡vicioso!!

Salieron hacia el aula de Lociones, el examen consistía en crear una loción anti-canas. El profesor Lucius enfatizó en que él no probaría las lociones, pero todos vieron como se metía en su bolso la loción de Jermayoni.

El siguiente examen fue de Transformaciones. La profesora MacGonagall les pidió que transformaran a Ron en un osito de peluche. Cada alumno hacía su transformación, algunos bien, otros a medias, en ocasiones Ron tenía la cabeza de oso y el cuerpo de niño, y gritaba sin parar dando vueltas alrededor de Jermayoni, que le empujaba y lo transformaba en un oso rosa de diseño alemán, a pilas, después se las quitaba.

El examen de Encantamientos fue diferente, se situaron por parejas para hacer al compañero una serie de hechizos, entre ellos el hechizo estimulante que tanto le gustaba a Jana.

- JIJIJI XIQUILLA, QUE YA M'HA HEXO EFECTO, JIJIJIJI.

- Venga Zanky, lánzame el hechizo, que yo me controlo. - Zanky lanzó a Ron su hechizo estimulante - Ya ves... no me ha hecho ni efecto... ui, Jerma... que guapa vienes a clase ¿eh? déjame olerte, déjame.... no huyas princesita, tu caballero andante está aquí... ven bonita, que te quiero regalar lo que nadie te ha regalado aún, un beso pelirrojo... Jerma, Jermaaaaaa, ven bomboncito.... mua mua mua...

Jermayoni estuvo el resto del examen apartándose de Ron, roja como tres tomates, y Ron pasó media hora atado a una columna porque no se podía controlar.

- Que yo me controlo, ¡¡soltadme!! ¡¡soltadme!!

Otro día había un examen de Cómo Mimar a las Criaturas Mágicas. Bajaron cerca de la cabaña de Tita Hagrid y les puso frente a ellos un pato enorme.

- Este patito se llama Cua-cuá, es una pata muy cariñosa, ayer me llamó Cuá, se ve que ya me conoce. A ver... - Tita le puso un lacito lila a la pata - ahora debéis sacar un... cómo lo llamáis los pijos... ¡ah si! "cuaderno", y dibujarla, eso si, que no se os vaya o suspendéis, que yo tengo que ir dentro a hacer unas galletas de chocolate y terminar un traje para Jermayoni... luego nos vemos guapa... vaya que si nos vemos... ¡¡FIFÍ!! vigila que nadie copie.

Fifí salió corriendo y puso su enorme hocico sobre el hombro de Ron.

- Muy bien Fifí, así... ea, adios a todos, después dejad los dibujos encima de esa... cómo lo llamáis los pijos.... ¡¡ah si!! "mesa".

- JUAAAAAAAAAAA ...

- No Fifí por faaaa - Ron estaba llorando.

- ZUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU.

- ¡¡¡¡¡¡Profesora!!!!!!!

- ¿Qué paaaaasa? ¿Qué parte no habéis entendido? ¡Ah! ya sé, no me digas que tampoco sabéis qué es una pata...

- No... es que...

- ¡¡¡FIFÍ!!! ¿Fifí? ¿tú qué comes? porque eso no es natural hija, qué comerás cuando estás con Lupino... anda Ron, ven cielo y dúchate, quítate eso... ¿lila? que te ha escupido Fifí...

La pata Cua-cuá resultó no ser muy pacífica, atacó a Ron cuando pasó por su lado, y Tita estaba tan desesperada que finalmente suspendió el examen y dio aprobado general, mientras que Ron sacaba un sobresaliente.

Lupino les examinó defendiéndose de varias criaturas mágicas agresivas. Lupino colocó a todos los alumnos en fila perfectamente ordenada. La Susan no se presentó al examen. Fueron pasando ordenadamente a través de varias pruebas, diversas criaturas de las cuales los alumnos debían defenderse. Una de ella fue un boggart, y era el turno de Jermayoni. De nuevo el boggart se transformó en una trolla mal vestida.

- El día que decida vengarme no saldrá nadie vivo... ¡¡¡¡¡SOCORRO!!!!! ¡¡¡¡TROLLA!!!! Zanky, por favor, ¡¡¡¡¡¡MÁTAME!!!!!! ya es la cuarta vez que la veo, no lo soportaré más.... - Jermayoni intentó sacarse los ojos.

- ¡¡¡NO JERMA!!!! que depué no podrá ponerte la sombra de ojo.

- Es verdad, por favor, socoooorro.... Jana tía, haz algo... ¡¡¡¡ROSA Y VERDE LIMA!!!! MATADMEEEE matadme y haced el funeral más caro de la historia, todos vestidos de gala, y sin anisetes, que esta se me desmadra... y por favor... ¡¡¡¡¡¡¡SIN TROLLAS!!!!!!! y el que vaya mal vestido que lo ejecuten allí mismo.

Jermayoni pasó tres horas en la enfermería intentando superar su visión del boggart.

El último examen, era casi Junio y todos estaban hasta el moño de exámenes. Trolawney les esperaba en su aula, pero debían hacer una fila, ya que el examen sería individual. Zanky estaba el último, vería a sus amigos al terminar su prueba. Jermayoni no se había presentado, y Jana había entrado disfrazada, ya que había prometido a Jermayoni que no iría a esa clase.

- Pasa niño... esta vez no tendremos cámaras... vayaaa, si es Zanky Potter... el niño que morirá... veamos... no, no, la llamada luego, ahora estoy con un examen... pues dile que todo le irá mal... ajá... ajá... nah, luego si eso la llamo... no... no sé... ¿una pizza mismo? vale, a las 6... ajam... ¡ah! no, no, no, después cada uno para su casa... que no... a ver hijo... que no me he hecho la cera en diez años... ajam... ajam... si... yo te quiero más... no, yo más... cuelga tú.... jooo, siempre cuelgo yo... ahora te toca a ti... - la profesora hablaba, pero con nadie.

- ¡Cubo!

- ¿Decías?

- Que... que veo un cubo ....

- ¡Ah! si... mmm... y el cubo significa que...

- Si... em... el cubo significa... una muerte lenta y dolorosa...

- Ajam... continúa.

- Y en la bola de cristal también veo un... un... una mosca que significa que... que... ups... no lo recuerdo, no aparece en el libro...

- La mosca significa que morirás de forma muy cochina, lo pone claramente jovencito...

La mosca que se había parado en la bola salió volando.

- Bueno... esa no. ¿Qué más ves? mira ahora las cartas.

- Pues... me sale un conejito y una flor roja... eso significa el amor eterno.

- No, no, no, ¡¡¡eso es la MUERTE!!! una catástrofe propiciada por el vicio del conejo al suicidio y el envenenamiento con polvo de flor roja venenosa... ¿qué más ves?

- Sale la muerte que significa... ¿muerte?

- ¡¡Correcto!! esa era difícil, muy bien, muy bien.. ajam... ahora los posos de té... glup, glup glup... ea, léemelos...

- Pues...

- No, espera... no hay tiempo, es la hora de merendar, a ver... deja que vea... si, mi ojo interior me dice que te pondré un 9, si, si, si, no veas la audiencia que he tenido contigo... ¡¡¡me llaman hasta los tauros!!! y eso que siempre me preguntan por la fidelidad de sus parejas... pobrecitos... ea, vete... ¡Ah! ¿podrías subirme la merienda?

- Erm... ¿si?

- Gracias cielo, ea... cuidado con ese lápiz.

- ¿Cual?

- Ese - Trolawney le lanzó un lapiz a la cara - ¿ves? si es que soy el no va más de la adivinación...

Zanky bajó al Gran Comedor a por la merienda de la profesora, que consistía en una manzana y tres uvas, al parecer le daba suerte. Al subir se la encontró dormida sobre la mesa del examen.

- Zzzzzzz, zzzzzz.

Zanky dejó la bandeja con la merienda en la mesa y se dio la vuelta hacia la salida.

- El señor de las melenas está solito y sin coleguis, marginado por sus fans. Su esssssclavo se ha escaqueado durante doce años. Hoy, antes de la hora de dormir, el essssclavo será pispado y tendrá que huir a toda leche y no le quedará otra que irse con su señorito escarlato, pringao. El señor de las melenas se pondrá de pie de nuevo, con la ayuda de su esssclavo, más feo y más horripilante que nunca. Hoy, antes de la hora de dormir, el esssclavo, irá... a juntarse con su señorito escarlato...

- ¿Cómo dice profesora?

- ¡¡Que eran cuatro uvas no tres!! les voy a hacer budú a estos elfos, ¡¡BUDÚ!!! ¡¡y tú!! ¡¡¡¡FUERA!!!! - la profesora tenía muy mal despertar, y lanzó una bola de cristal a Zanky a la cabeza. - Eso, huyeeee, huyeeee, ¡ah! ¡¡¡¡¡y cuidado con esa bola!!!!! Merlín, qué tercer ojo más grande tengo....

Zanky bajó corriendo hacia el Gran Comedor, preocupado por la predicción de Trolawney, que aparentemente había sido real... ¿quién sería el pringao? ¿quién sería el señor de las melenas? algo pintaba mal en todo aquello... esta noche... Zanky tenía que averiguar qué pasaría esta noche, buscaría entre sus reservas de magdalenas para afrontar la espera.

Se reunió en el Gran Comedor con Ron y Jermayoni, estaban merendando cada uno lo suyo, Ron un bol de cereales con miel y Jermayoni su almendra de toda la vida.

- Chicos, chicos, ¿a que no sabéis qué me ha pasado?

- No, ¿qué pasa Zanky?

- Pues que...

En ese momento aterrizó un loro en la cabeza de Ron, y después de hacerle rasguños en la cabeza les dejó una nota.

"Soy tita STOP en una hora ejecutan a mi Boby STOP no vengáis STOP esto es cosa de chicas STOP será muy duro STOP que venga solo Jerma STOP, ven Jerma STOP no tardes STOP Zanky, asegúrate que venga STOP Ron, ¿de qué color quieres el chuvasquero? STOP dile a Jerma que me lo diga STOP y punto final."

- Pobre Tita... voy a ver cómo está, o sea, seguro que está destrozada, ya sabéis... cosa de chicas, igual ha preparado una fiesta de pijamas... o sea, qué diver, así seguro que le sube el ánimo después de que maten al pajarraco, o sea...

- Pues yo voy - Zanky parecía convencido - no me huele muy bien eso... seguro que te da a ti las galletas, no me fio.

- Yo también, - Ron se envalentonó - no quiero quedarme aquí solito...

Después de que Jermayoni se arreglara durante tres cuartos de hora salieron hacia el vestíbulo, y otro loro les dejó una nota.

"Bueno qué, STOP ¿viene la Jerma o no viene? STOP soy tita STOP"

Bajaron corriendo hacia la cabaña de Tita con la sábana invisible. Tocaron a la puerta de la casa de Tita y la primera en salir de la sábana fue Jermayoni. Tita abrió de golpe.

- Entra aquí pija o te corto el cuell... ¡¡Hola Zanky!! ¡¡Hola Ron!! - Tita escondió el cuchillo carnicero - ¿Qué hacéis aquí? qué... sorpesa... jijiji, jijijiji - Tita sonreía de una forma demasiado falsa - ala, gracias por venir, ya podéis volver al castillo, despedios de Jermayoni si queréis... vamos, si queréis, no es obligatorio...

- No Tita, venimos a apoyarte.

- Vale, vale... pasad... a ver, Jermayoni, tengo un traje para ti... ven, corre, y no digas ni pio... bueno si, di pio, di pio... - Tita sacó de un armario un traje idéntico a Boby, con las plumas, el pico... una obra maestra de Molly Weasley sin duda - verás guapa, tú te metes en este traje, escondo a Boby y después sales al jardín, cuando te corten el cuello ya te digo el siguiente paso, ea, póntelo, Zanky, ayúdame a ponérselo...

- O sea, ¡¡¡es horrible!!!

- ¡¡Qué va a ser horrible!! ¡¡si es la última moda en la Galia!! venga, póntelo, si es de tu talla, ¡¡¡¡NIÑA!!!! ¡¡¡QUE TE LO PONGAS!!! que ya viene el señor ministro...

Algo hizo un ruido en un cajón.

- Ui si, Ron, toma... - Tita sacó del cajón, adornado con telas lilas y una cama en miniatura, al tejoncito de Ron - lo encontré el otro día enrrollandose con Fifí... no lo he matado porque es muy mono y le sienta muy bien el lila... ahora llévatelo, que está pervirtiendo a mi pobre Fifí, con lo inocentona que era ella...

Por fuera se oyeron las voces del primer ministro de magia y de Dumbledore. Tita se puso nerviosa.

- ¡¡QUE TE PONGAS EL TRAJE!!

- ¡¡QUE NO!!

- OIIIII, OIIII, porque no sé donde narices he metido el plato, sino te hacía picadillo y le ahorraba trabajo al verdugo... esta pija... qué desagradecida... la última vez que te regalo un traje, ¡¡LA ÚLTIMA!! ¿Y ahora qué hago? - Tita miró a Ron... pero se lo pensó mejor - nah, seguro que mete la pata... Chicos, iros ya de aquí, por la puerta de atrás, que no os vean o.... por la ventana, como queráis... no, no, que las limpié ayer, mejor por la puerta... yo.... yo voy a... - Tita recorrió la casa con la mirada - ya sé. - agarró un mueble muy pesado y lo puso tras la puerta principal.

Ding Dong Diiiing

- ¿Sí? ¿quién es?

- Soy el ministro de magia.

- Oiii, mi querido señor, ya va, ya va... oiiii, qué mal, qué mal... que se me ha atascado la puerta con un mueble.... qué mala suerte.... es la tercera vez que me pasa, muy mal, muy mal... pues nada, hoy no les podré atender, espere que mire mi agenda... ajam...¿ le viene bien volver dentro de tres años? es un fin de semana que tengo libre, ya sabe, entre clases y Fifí... se me va el tiempo volando...

- Tita, ¿no tenías una puerta trasera?

- ¿Yo? que va... la tenía, pero... pero... pero... ¡¡Fifí!! ¡¡¡ayúdame hija!!! si... ajam... vale... Fifí tiene razón, dice que la puerta está detrás, que chirría un poco pero va bien... ¡¡¡Fifí!!! ¡¡yo te mato!! ¡¡¡¡¡te mato!!!!!!

Los chicos salieron corriendo de la puerta hacia la huerta con cuervos de Tita y salieron en dirección al castillo sin ser vistos.

- Si si, ya ve... el mueble, que se ha puesto ahí en medio... es un rebelde sin causa, como Fi-fí.... ¿qué pato? nooo, es una hipogrifa muy mona, se llama Boby... ¡¡¡ai mi Boby, que me la van a mataaaar!!! ¡¡¡¡¡ai que pena más grande!!!!!! dita sea, no me salen lágrimas, ¡¡¡por qué seré tan gala!!! Dumbledore, ¿una tila?

- No gracias, tómatela tú.

- No, si estoy muy tranquila... muy tranquila, si... bueno...

- Tita, guarda ese plato... deja de pasearlo por la cabaña.

- Ui, perdón... es que cuando estoy tranquila pues... esto... ¿una tila?

Zanky, Ron y Jermayoni se pararon a la entrada del castillo, justo a tiempo para oir como el verdugo bajaba el hacha y cortaba el cuello del ave.

- Bueno... un pajarraco menos... a ver si aprovechan la piel para hacerme un vestido... ¿qué? el otro no me gustaba, era una falsificación... sino me lo pongo de cabeza.

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